Tanto Aníbal Ibarra como Mauricio Macri quieren mantenerse al margen de la elección presidencial y guardar en secreto su opción en las urnas del 27 de abril. El grupo más selecto de campaña del frepasista -sus secretarios de gobierno- lo apuraron, sin embargo, para que se pronuncie públicamente en favor de Néstor Kirchner. Lo hará en las próximas semanas.
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La idea surge en medio de conciliábulos con los que Ibarra no llega a concretar alianzas para su reelección, la que disputará el 8 de junio próximo contra su principal rival Macri.
El miércoles por la tarde, Ibarra reunió a sus ministros del Frente Grande y a los dos peronistas, junto a su hermana Vilma Ibarra, una tertulia de campaña a las que nunca invita a los funcionarios del radicalismo.
• Promesa
A esos aliados les prometió que, si de la interna radical, que se hará el 6 de abril, surge Gabriela González Gass --titular del área de Promoción Social del gobierno ibarristacomo candidata a jefa de la Ciudad, estará dispuesto a cederle el lugar de candidata a vicejefa, pero no lo hará si el ganador es el vicepresidente de la Legislatura, Cristian Caram.
La posibilidad de acordar finalmente una alianza nueva con el radicalismo frena el entusiasmo que anteanoche, en su despacho, le transmitió su staff a Ibarra, para que se pronuncie por Kirchner presidente. Eso, creen, le permitiría contar con más peronistas en las listas (todavía no tiene ninguno), precisamente de los aliados porteños del gobernador de Santa Cruz, que no conciliaron en las nóminas del PJ Capital (ya a punto de cerrar un acuerdo con Macri).
Excepto el responsable de Descentralización, Ariel Schifrin, quien mantiene la idea de unirse con el ARI de Elisa Carrió, el resto del plantel de secretarios, que oficia de comando de campaña, levantó la mano por Kirchner. Entre ellos, Jorge Telerman (Cultura), quien ya apareció en actos de ese candidato, Daniel Filmus (PJ) y los frentistas Eduardo Hecker y Vilma Ibarra, entre otros. La estrategia está planteada para después del 10 de abril. El calendario tiene relación con el cronograma porteño, que impone que el 8 de ese mes vence el plazo para presentar alianzas electorales ante la Justicia. Dos días antes disputa la interna el radicalismo, que podría ya reunir a su convención partidaria para definir la posibilidad de una coalición.
De conseguir un cóctel de socialistas, peronistas dispersos y radicales para llenar las boletas, se inscribiría una alianza el 8 de abril y con el acuerdo presentado en la Justicia Electoral, el ibarrismo se daría permiso para concurrir a los actos de Kirchner y compartir la tribuna con Bielsa, Gustavo Béliz y los ex chachistas hoy alejados de Ibarra, como Nilda Garré o Darío Alessandro.
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