4 de noviembre 2005 - 00:00

Incidentes forzaron levantar votación

Protestas de diverso corte, y hasta amenazas, dentro de la Legislatura porteña, durante toda la tarde de ayer, demoraron hasta cerca de las 21 el inicio de la sesión ordinaria, la que de todos modos se terminó suspendiendo.

Una protesta de ex empleados del hotel Bauen, y otra de familiares de víctimas de Cromañón, impidió ayer a los legisladores porteños sesionar. De ese modo se postergó el debate para impedir la expropiación del hotel porteño -como era la intención de los manifestantes- pero además, tampoco los diputados pudieron votar la ley que favorecerá a las empresas de televisión por cable al dejar sin efecto la obligación de soterrar el tendido. Esa imposición estaba en una ordenanza desde hace diez años, pero nunca fue cumplida. Ahora Aníbal Ibarra había enviado un proyecto nuevo de ley, que deja sin efecto la norma anterior y concede 20 años para que las empresas sólo reemplacen los postes de madera por una estructura metálica.

Quizás esa postergación causaba más complicaciones a los legisladores, que el proyecto de ley que devuelve a los dueños originales las instalaciones del hotel de Callao y Corrientes. Es que desde que Ibarra presentó el proyecto no cesaron las visitas a diputados que integran las comisiones clave para su aprobación de representantes del principal monopolio de medios.

La sesión se pasaba para el martes, aún previendo que la próxima será una semana más complicada. Es que no hay medidas que impidan el ingreso del público al recinto, ya que las sesiones son abiertas, pero tampoco se detienen las protestas dentro del edificio cualquiera sea su magnitud, a pesar de la trágica experiencia que en ese sentido vivió ya la Legislatura.

Ayer se conjugó la protesta de los sectores de empresas recuperadas -alentada por el kirchnerista Diego Kravetz, abogado de esos emprendimientos- que quieren que la sanción de la ley que termina con la ocupación del Bauen se postergue para después del 10 de diciembre, cuando se recambie la mitad de las bancas, con escandalosas manifestaciones de familiares de fallecidos en el local Cromañón.

Así ganaban los ex empleados de la firma Solari, una concesionaria de la empresa Mercoteles, dueña del Bauen, que ingresó a la quiebra hace cuatro años. La cooperativa formada por ex trabajadores ha crecido en los últimos tiempos al parecer con más de cien integrantes. El proyecto en cuestión les concede un año de subsidios a cargo del Gobierno porteño a sus integrantes y obliga a Mercoteles a asegurar una estabilidad laboral por otros tres, pero los empleadosquieren tener todo el gerenciamiento e inclusive la marca.

Los trabajadores, con camisetas blancas impresas con la leyenda Bauen, comenzaron las batucadas frente a distintos despachos -especialmente el del macrista
Mario Morando, autor del proyecto de no expropiar, que contaba con mayoría- pero antes los familiares de las víctimas de Cromañón, habían desplegado ya sus quejas.

Padres, de jóvenes fallecidos en el trágico accidente del 30 de diciembre, vienen amenazando en particular al legislador kirchnerista
Miguel Talento, quien presentó un dictamen en minoría en la Comisión de Juicio Político, donde objetó el procedimiento, anticipando una abstención en la Sala Acusadora.

• Nuevas amenazas

Ayer, nuevamente, el legislador sufrió amenazade muerte, después de que el martes protagonizaran escándalos ante las puertas de varios despachos, como el del presidente de la bancada kirchnerista, Kravetz o la macrista Soledad Acuña.

Preocupa ahora qué medidas de seguridad se tomarán el próximo jueves, cuando debe reunirse la Sala Acusadora que integran 45 diputados, para resolver si habrá o no juicio político a
Ibarra por supuesto mal desempeño en relación con el caso Cromañón.

Ya con los dictámenes que se oponen a enjuiciar al jefe porteño, se desplegaron incidentes, y si no habría votos suficientes en su contra -como se espera- se considera que la situación aumentará la exaltación de un grupo de padres que ayer pegó carteles contra el jefe de Gobierno y el empresario
Omar Chabán -gerenciador del local bailable- en las paredes de la Legislatura.

Talento -quien debe reportarse cuando se encuentra a una cuadra de la Legislatura para que lo custodien al ingresar a su despacho- pidió ayer en la reunión de Labor Parlamentaria, que la Legislatura actúe por las amenazas contra él y su familia, mientras que con respecto a la reunión de la Sala Acusadora, los diputados consideran que no se podría impedir el ingreso de los familiares al recinto, ya que vienen participando de todas las reuniones de la comisión. Una propuesta consiste en que vean el debate a través de una pantalla en uno de los salones del Palacio Legislativo. Se evalúa también un control sobre las personas que ingresen ese día, para prevenir agresiones.

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