8 de octubre 2004 - 00:00

Incoherencia

El gobierno anunció ayer el cronograma de desalojo de las unidades militares que funcionan en el predio de la ESMA, adonde se erigirá un museo «de la memoria» promovido por la izquierda criolla a un costo ya presupuestado de $ 100 millones. Esa suma puede aumentar más si se tiene en cuenta lo que pagará la Ciudad de Buenos Aires en edificios y refacciones para relocalizar las instituciones expulsadas. Una actitud abusiva en un país con sectores sumergidos en la pobreza y con graves problemas en salud y educación. Incoherente en gobiernos que dicen promover a los más humildes, pero se gastan fortunas en esta cruzada ideológica que satisface a un sector minoritario que no sufre necesidad, pero tiene herramientas para imponerse en la opinión de los gobernantes.

Incoherencia
A fin de año, el gobierno comenzará a mudar las dependencias de la Escuela de Mecánicade la Armada, que terminará de trasladarse el año que viene. El predio de 17 hectáreas -ubicado en la Capital Federal, sobre la avenida Del Libertador, la Lugones, las calles Pico y Calzadilla y la avenida Comodoro- será cedido a la Ciudad de Buenos Aires para transformarlo en Museo de la Memoria, de acuerdo con el convenio que en marzo pasado firmaron Néstor Kirchner y Aníbal Ibarra y costará, según un cálculo legislativo, más de $ 100 millones a la Nación. A la Ciudad de Buenos Aires le costará una cifra incalculable hoy porque pondrá los edificios y su refacción para la mudanza.

El secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, y su par porteña, Gabriela Alegra, hicieron ayer el anuncio, mientras en la Legislatura de la Capital Federal ya existe un proyecto para cambiar el uso del predio. Sin embargo, no está decidido qué se hará allí. Una comisión bipartita, integrada a partir del convenio, que conforman representantes de las secretarías de Derechos Humanos, de organismos defensores de derechos humanos y de legisladores parece tener mayor consenso en destinar sólo el casino de oficiales como museo propiamente dicho, ya que allí funcionó un centro clandestino de detención y torturas durante la última dictadura militar.

De las 17 hectáreas que tomará a cargo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el resto se utilizaría para actividades culturales y educativas. Adolfo Pérez Esquivel, por ejemplo, propuso también que se instale un centro de mediación y las Madres de Plaza de Mayo piden un edificio para su universidad.

Ayer firmaron un acta de traslado los ministros Julio De Vido y José Pampuro; el secretario de Presidencia, Oscar Parrilli, y el jefe de la Armada, Jorge Godoy. Establecieron que durante diciembre se efectuará por parte de la Armada la desocupación del casino de oficiales, el pabellón central, la casa de suboficiales, el quincho, la enfermería y la guardia. Esos terrenos se darán en «tenencia precaria a la comisión bipartita» para su libre uso «como parte del Espacio para la Memoria, hasta tanto se proceda a la retrocesión de la totalidad del predio a la Ciudad de Buenos Aires». La Armada se hará cargo del «traslado del personal y la construcción del alojamiento y la infraestructura necesaria».

• Cambio de uso

Después el acta detalla que en julio de 2005 se trasladará la Escuela de Náutica a un predio de Antártida Argentina 1535, que deberá acondicionar el ministerio de De Vido. La Escuela Nacional Fluvial se mudará también en julio de 2005, pero a la calle Juan Labyse 1600, con las refacciones que haga igualmente Infraestructura. En diciembre del año que viene se terminará con la mudanza del Liceo Naval a un lugar no determinado del que se hará cargo el gobierno de la Ciudad con el costo de las obras necesarias. El resto de las dependencias -la Escuela de Guerra Naval, Biblioteca y Centro de Estudios Estratégicos-irán al Centro Hipólito Bouchard, que pertenece a la Armada.

«Lo que tiene que hacer la Legislatura es cambiar el uso actual que tiene el predio, denominado E4, que es para el funcionamiento de las escuelas y agregarle otros usos, para lo cual creemos que hay consenso», explicó la titular de la comisión de Planeamiento Urbano, Alicia Caruso.

La ESMA ocupa 14 hectáreas, del total de 17, cedidas por la Ciudad de Buenos Aires para el uso específico de «sus
escuelas modernas», con la cláusula de que si no se le da ese destino deben pasar al distrito porteño.

En 1998 se trasladaron algunos cursos al Anexo Puerto Belgrano, con sede en la Base Naval Puerto Belgrano. Por ese motivo, durante la gestión de
Fernando de la Rúa como jefe de Gobierno comienza el reclamo para la restitución, pero no se hace completa la mudanza, aunque las actuaciones judiciales siguieron hasta la firma del documento este año.

Para darle el destino que intentan los organismos de derechos humanos y el gobierno, la Legislatura debe aprobar el cambio de uso, ya que existe una ley, la 961, que con anterioridad a la firma del convenio entre Nación y ciudad establecela creación de un
«museo para la memoria», alusivo a los guerrilleros muertos en los años de dictadura.

El macrismo, que tiene los bloques mayoritarios, se opone a transformar el lugar totalmente en museo e incluso quiere que sigan funcionando allí las escuelas navales. Del bloque Juntos por Buenos Aires (aliados del macrismo),
Jorge Enríquez explicó que «$ 46.009.250 en 2005; $ 34.437.000 en 2006 y en total $ 100.446.250, según el Presupuesto nacional, se destinará para el Museo, un verdadero despropósito que fomenta el odio en lugar de la reconciliación, y además es carísimo y los porteños tendrán que poner el resto».

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