24 de marzo 2004 - 00:00

Indultos: provinciales habilitaron sesión al PJ

José María Díaz Bancalari
José María Díaz Bancalari
El oficialismo de Diputados consiguió anoche quórum para votar un proyecto contra los indultos de Carlos Menem a ex militares, en víspera del 28° aniversario del golpe del 24 de marzo de 1976. Una picardía de Eduardo Camaño allanó el camino para el PJ, que parecía bloqueada por la negativa de la UCR a bajar al recinto.

«Vamos a elegir al vice 3°, ¿no?», le preguntó el presidente de la Cámara baja al solitario Guillermo Alchouron que encabeza una representación de 20 legisladores del Interbloque Federal de provinciales, que pretendían ingresar al podio. «Entonces, hagan bajar a los muchachos», acotó sin dar tregua Camaño.

De inmediato, fueron apareciendo otros colegas de Alchouron. Con 7 delegados del Interbloque que arribaron a la rastra y 3 «transversales» cordobeses que responden al intendente Luis Juez, los 119 peronistas que esperaban en sus bancas que se produjera el milagro pudieron convertirse en 129 asentaderas, número imprescindible para poder sesionar y, lo que era más importante, disponerse a votar la iniciativa que insta al Poder Judicial a continuar el ejemplo de Rodolfo Canicoba Corral que, el viernes pasado, falló contra la constitucionalidad de los decretos de Menem.

• Promesa cumplida

Los radicales, que habían calificado de «inocuo e improcedente» el proyecto a media tarde, cumplieron su promesa de que sólo asistirían al hemiciclo en caso de que el justicialismo tuviera quórum. A las apuradas, alcanzaron a ubicarse en los sillones y replicar el discurso del peronista de Salta, Juan Manuel Urtubey, responsable de informar sobre la iniciativa en su carácter de titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales.

A la 0 de hoy, estaba previstoque se cantara el Himno y se repudiara la último interrupción del sistema democrático
. Los 44 radicales que integran el cuerpo trataron de jugar un papel decisivo. A puertas cerradas, los legisladores de la UCR habían llegado a la conclusión de que la inquietud justicialista respondía a la interna entre Kirchner y Carlos Menem. «Entonces que el Presidente anule por decreto los indultos del riojano», se entusiasmaron varios, entre ellos, Leopoldo Moreau y el sanjuanino Juan Jesús Mínguez. « Podría hacerlo mañana (por hoy), en el acto de la ESMA», dijeron casi a modo de ironía en el bloque.

La escudería peronista cuenta con 127 miembros (sin pasar lista a enfermos o licenciados), razón por la cual estaba en inferioridad de condiciones sin la cooperación de la UCR o de la veintena de animadores Interbloque Federal de provinciales, tercera fuerza en la Cámara baja y, curiosamente, muy críticos de este revival setentista (ver aparte). Fueron estos últimos los que terminaron habilitando la sesión, a pesar de que les demoraron la coronación en la vicepresidencia 3ª.

Tampoco hay que olvidar a la decena de justicialistas que se mantienen por afuera del bloque oficial, la mayoría enrolada en el adolfismo, hoy abiertamente enfrentado a Kirchner y sus extensiones parlamentarias. Adolfo Rodríguez Saá y su gente no participaron, al igual que Adrián Menem, devenido en el único menemista de esta ala del Congreso.

José María Díaz Bancalari
y compañía consideraron con bastante lógica que sólo corresponde a los jueces declarar la inconstitucionalidad de tales decretos, jamás al Poder Legislativo. Urtubey señaló al respecto que la anulación de la Obediencia Debida y el Punto Final pudo hacerla el Parlamento porque se trataba de leyes que había sancionado el mismo cuerpo, lo cual las diferencias de los indultos, una facultad privativa del presidente de la Nación, de acuerdo con los argumentos del joven salteño.

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