Néstor Kirchner se defendió en el discurso ante las dos cámaras del Congreso de las críticas de quienes -dijo el Presidente- lo acusan de «irracional, verborrágico y que sobreactúa». Sostuvo que cada vez que la Argentina pague algo de su deuda debe saber que «hay millones de argentinos que están sufriendo hambre», en una improvisada parte final de su discurso ante la Asamblea Legislativa. Cuando casi concluía su mensaje ante los legisladores, Kirchner levantó la vista y con voz enérgica continuó hablando durante unos minutos más, siempre con el eje puesto en las negociaciones por el pago de la deuda que lleva adelante el gobierno nacional. «Vamos a tener el agravio cotidiano y diario de aquellos que nos acusan de ser irracionales porque decimos que tenemos que priorizar en nuestra deuda interna. De aquellos que nos acusan de ser irracionales, verborrágicos y de que sobreactuamos, por decir que, con absoluta buena fe, vamos a pagar lo que podemos pagar y no comprometernos a aquello que no podemos pagar», aseveró. Kirchner sostuvo que «cada vez que paguemos tenemos que tener en cuenta que hay millones de argentinos que están sufriendo el hambre y la exclusión», porque «hubo una dirigencia y organismos internacionales totalmente insensibles a las realidades de nuestros hermanos».«No importa. No tengo ni radio, ni micrófonos, ni diarios; pueden seguir escribiendo. Pero las convicciones de una generación que dio todo por un nuevo país, aún en el marco de su propio error, siguen absolutamente firmes», dijo. Esa respuesta a medios es capciosa ya que el actual gobierno goza, como es sabido, de una poderosa cadena de diarios, radios y programas de TV que hacen un oficialismo a veces de caricatura.
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Por otra parte, aseguró que «no estamos haciendo ningún tipo de especulación, ni estamos pensando en tiempo futuro» y les pidió a los argentinos que lo acompañen «ante los momentos más difíciles».
«No vinimos a claudicar: vinimos a colocar el primer escalón de una patria digna, justa, con equidad, donde la Bandera nacional nos vuelva a cobijar a todos», fueron las últimas palabras del Presidente, antes del agradecimiento y la despedida final.
No fue el único momento del discurso en el que improvisó: minutos antes también lo había hecho para referirse a su compromiso con la lucha contra el terrorismo internacional y mencionar la apertura dispuesta en los archivos de la SIDE para aportar información a la causa que investiga el atentado contra la AMIA.
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