20 de abril 2005 - 00:00

Insisten en que será "plebiscito"

Felipe Solá
Felipe Solá
Néstor Kirchner reiteró ayer que en las elecciones legislativas del 23 de octubre estará plebiscitando su presidencia, por lo que pidió que le den «fuerza» para «seguir cambiando la Argentina» y «lograr la consolidación de la transformación del país».

Lo hizo desde Las Mellizas, barrio de la ciudad de San Nicolás, adonde asistió para inaugurarun complejo de viviendas.«Cuando venga octubre me van a decir si me dan la fuerza para seguir cambiando la Argentina o eligen otro camino. Confío firmemente en el pueblo», dijo.

• Condimento especial

La presencia de Kirchner en San Nicolás tuvo un condimento especial: de ese distrito es José María Díaz Bancalari, que ocupa la jefatura del Consejo del PJ bonaerense y mantiene un fuerte enfrentamiento -como todo el duhaldismo- con Felipe Solá.

A pesar de eso, el gobernador asistió ayer al acto y se mostró junto al Presidente. También lo hizo el ministro de Justicia bonaerense, Eduardo Di Rocco, felipista que tiene una añeja malquerencia con Bancalari. A pesar de un origen común, ambos se han toreado una y otra vez en elecciones.

Más allá del manoseo clásico, banderas y alabanzas para uno u otro dirigente, Kirchner logró que por un rato duhaldistas y felipistas firmen la paz y compartan un mismo escenario. En rigor, cada uno a su modo, ambos sectores dicen apoyar al Presidente.

Sin husmear en esas manías interperonistas,
Kirchner prefirió apuntar contra enemigos ausentes. «Algunos no quieren que digamos que el gobierno plebiscita en octubre, pero la verdad es que si la gente dice que sí, vamos con todo para adelante», desafió.

Fue una referencia para la oposición, desde la UCR hasta
Ricardo López Murphy, que plantea que Kirchner « inventa» un antagonismo al llamar a plebiscitar su administración. «Es una elección de renovación parlamentaria», coinciden, aunque no les guste, los opositores.

Ajeno a esas quejas,
Kirchner volvió a pedir «ayuda» a la sociedad para «lograr la consolidación de la transformación del país» y aseguró que dará «pelea pensando en aquellos que sufren y quieren un presidente digno que esté a la altura de lo que necesita el pueblo argentino».

• Crítica

Fue el pie perfecto para volver a descerrajar una crítica contra el FMI. «Debo lidiar y tratar de que el mundo entienda lo que le hicieron a la Argentina los dirigentes de adentro y los responsables de aplicar políticas equivocadas», dijo para castigar al Fondo.

La presencia de
Kirchner en San Nicolás (adonde llevó obras y planes por 80 millones de pesos) es la segunda en los últimos dos días: el lunes, por la tarde, esta vez junto a Solá y al intendente felipista Jorge Varela, inauguró una planta de Petrobras en Campana. Allí se permitió una ironía en referencia a los ataques duhaldistas al gobernador.

En rigor, el Presidente empezó a cumplir con un anuncio que hizo en la intimidad del poder: que saldrá
«de campaña» a recorrer los 134 distritos de la provincia de Buenos Aires porque es en ese territorio donde, dice, debe cosechar un triunfo estruendoso.

Además de
Bancalari, Di Rocco y Solá, en San Nicolás estuvieron los de Interior, Aníbal Fernández; de Planificación Federal, Julio De Vido; y de Salud, Ginés González García; que tuvo que hacer «malabares» -ahora con nueva asesoría de imagen- para no sonar anticatólico justo a la hora en que el mundo cristiano festejaba la elección de un nuevo Papa.

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