Intendentes del conurbano, voraces palomas de la paz
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Néstor Kirchner, que ayer se zambulló en una multitud en la provincia de Río Negro, parlamentará hoy con intendentes del conurbano en la Casa de Gobierno. Los alcaldes van a tejer alguna mejoría en la relación del primer mandatario con Eduardo Duhalde.
Se desahogó el mandatario también con algunos diputados y puso como ejemplo la demora en la aprobación del envío de tropas a Haití, un modo de colocar la lupa sobre dos de sus « preferidos»: Alfredo Atanasof y Daniel «Chicho» Basile, quienes llegaron tarde a la formación del quórum en Diputados, la semana pasada. En cambio, hubo elogios para José María Díaz Bancalari y hasta una pasada piadosa por el nombre de Eduardo Camaño, el titular de la Cámara.
Intentó abuenar los ánimos Kirchner y desde la otra orilla recibieron la señal sin distorsiones. Ayer por la tarde, Duhalde se estableció en su sede, el Congreso, como si quisiera ratificar que es uno de los dos titulares de la «diarquía» que hoy domina la vida política en el país. En la Cámara de Diputados, donde tienen despacho su esposa y su yerno, se enfrascó en una discusión de tres horas con los hombres clave del lugar: Camaño y Atanasof (sus dos principales alfiles) y Díaz Bancalari, quien corre el riesgo de morir descuartizado por los tironeos de los dos jefes en pugna.
En la charla con sus hombres, Duhalde comentó el mensaje que le llegó desde la Rosada a través de Curto. Y analizó por qué era lógico que el Presidente haya hecho gestos amistosos: para eso enumeró las dificultades crecientes que, según él, fue encontrando el gobierno desde que Juan Carlos Blumberg comandó una especie de ensayo general de cacerolazo. El desgaste, razonó, debe llevarlo a un acuerdo.
¿En que consistirá ese entendimiento? Desde las cabezas más ambiciosas del oficialismo se habla de conquistar 7 bancas «a entrar» en las listas duhaldistas. Y, tal vez, impulsar al candidato a senador. ¿Aníbal Fernández? El ministro del Interior espera que su jefe le cree un escenario en el cual potenciar sus pretensiones para la gobernación en 2007. Un proyecto muy ambicioso: la sobreexposición de su figura, sobre todo en la polémica por la coparticipación que reclaman los bonaerenses, dejó a este hombre de Quilmes en una posición de debilidad frente a sus competidores. Si hasta tuvo que tolerar, como testigo de la reunión con los intendentes, que el Presidente se le burlara diciendo: «Mi candidato a gobernador es el 'Mono' Díaz Bancalari».
• Ventajas
Es lógico que, ante el despertar de las ambiciones bonaerenses de la Casa Rosada, los intendentes del conurbano se vuelvan príncipes de la paz. Ellos no quieren opciones dramáticas cuando recién están comenzando sus nuevos mandatos y, al contrario, prefieren sacar ventajas en cada uno de los bandos en conflicto, presentándose como prendas de unidad. «Son como hijos de padres separados, van a una casa y van a la otra, y en ambas consiguen algo», ilustró anoche, ante este diario, un diputado imaginativo. Por suerte para Solá, no estuvieron tan ansiosos como para adelantarse en el encuentro con el Presidente: hubiera sido letal para el gobernador.
Además, el aumento de la agresividad hace temer a los alcaldes por su propia situación. Que lo diga si no Curto, acaso el más duhaldista del grupo, quien desde la llegada de Kirchner al poder se vio retratado en las páginas de los diarios -sobre todo de los más receptivos a las preocupaciones del oficialismoconlos peores colores. Hastacausas judiciales le exhiben y, por si fuera poco, León Arslanian le exoneró al comisario Raúl Aguirre, a quien él tuvo como compañero de ruta en Caseros durante 10 años. Metalúrgico y negociador, este sindicalista quiere que no haya conflictos ni rupturas por un buen tiempo.
En «El Padrino», Mario Puzzo le hace decir a Don Corleone: «El que te propone el acuerdo es el traidor». No será el caso de Curto, a pesar de su prudencia. Pero la operación conciliadora que se inició el lunes por la noche tendrá otro capítulo hoy: Pereyra, el intendente de Florencio Varela, se volverá a reunir con el Presidente y con el secretario general Oscar Parrilli para, en su calidad de titular de la Federación Argentina de Municipios, reclamar cuotas de obra pública, la pesificación de las deudas y parte de la recaudación del IVA, impuesto del que las comunas quieren ser entes de retención. Pereyra es seguramente el intendente duhaldista más cercano a la Rosada, y la de hoy será la tercera entrevista con Kirchner en una semana. Además de la del lunes por la noche, hubo una reunión el jueves pasado, cuando el mandatario visitó Varela y dejó 24 millones de pesos como recuerdo de su paso. Es entendible, entonces, que estos gobernantes del conurbano quieran que el divorcio de «sus padres» no se concrete nunca pero que el litigio siga sin parar.




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