16 de agosto 2001 - 00:00

Intenta Carrió implicarlo ahora al propio De la Rúa

Elisa Carrió ayer a la salida del Ministerio de Justicia
Elisa Carrió ayer a la salida del Ministerio de Justicia
Elisa Carrió intentó complicar ayer a Fernando de la Rúa en las operaciones de lavado de dinero que viene denunciando en relación con al banquero árabe Gaith Faraon. En una entrevista a la revista «Tres Puntos», que se conoció anoche, Carrió aseguró que el Presidente había vendido una mina de oro de su propiedad, en la provincia de Salta, «a Harbind and Brothers, un grupo vinculado al BCCI en la Argentina», dijo y remató: «Acá se puede caer toda la estantería». En la misma declaración, Carrió volvió a atacar al jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, y al ex secretario General de la Presidencia de Carlos Menem, Alberto Kohan. Anoche Carrió también informó que estudia revisar su renuncia a la presidencia de la comisión investigadora. «Estábamos tan bien esta tarde cuando recibimos las cajas que no sé si voy a revisar la decisión», se franqueó por TV.

Hoy la comisión investigadora se reunirá por primera vez desde que Carrió presentó el preinforme sobre lavado de dinero. Los diputados radicales llevaran un documento crítico de la metodología que se llevó adelante para la investigación, y los justicialistas harán lo propio. En ese encuentro se debía tratar además la renuncia a la presidencia presentada por Carrió -ahora relativizada por la propia protagonista- y el destino de las nuevas tres cajas que ayer Jorge de la Rúa les entregó a los diputados con documentación proveniente de los EE.UU., esta vez con relación al caso MA Bank y Mercado Abierto.

Los diputados de la comisión se vieron ayer la cara en el Ministerio de Justicia, por primera vez desde la polémica que se desató con la presentación del preinforme y los cuestionamientos internos que se generaron, especialmente desde los peronistas Cristina Fernández de Kirchner y Daniel Scioli, y los radicales Horacio Pernasetti y Margarita Stolbizer. A pesar de eso, no hubo tensión ni se habló de la renuncia de Carrió a la comisión.

Allí recibieron tres cajas con planillas y documentos que el subcomité de investigaciones del Senado de EE.UU. retuvo cuando envió el primer juego de las famosas cajas con los resúmenes de cuenta que había aportado el Citibank de Nueva York. Estas cajas contienen información sobre las operaciones del MA Bank de Gran Cayman, Mercado Abierto de Buenos Aires y las supuestas vinculaciones con lavado de dinero del Cartel de Juárez e inversiones inmobiliarias en la Argentina atribuidas a Nicolás Di Tullio. Las pruebas llegaron al país y, como sucedió en la ocasión anterior, fueron remitidas al Ministerio de Justicia que luego las entregó a los diputados.

Pero en medio de todo esto, Carrió dio una nueva vuelta a las acusaciones e incluyó a De la Rúa dentro de la lista de sospechosos. «Es sorprendente la cantidad de negociados con minerales y con tráfico de oro que se realizaron en el país», dijo e inmediatamente afirmó que el Presidente era dueño de unas minas de oro en Salta y «se las vendió a Harbind and Brothers, un grupo vinculado al BCCI en la Argentina. Acá se puede caer toda la estantería», dijo.

En la misma declaración, Carrió denunció a Kohan como el «articulador» de los negocios de Pharaon en la Argentina y Carlos Menem como «socio de la mafia inter-nacional» en la que participan Pharaon y Monzer Al Kassar: «Kohan era el articulador entre el nivel local y el internacional», explicó y dio una pista sobre sus dudas: «Kohan es geólogo y Pharaon también. Todos ellos saben muy bien cómo se lava el dinero. Es muy fácil a través de minerales y commodities, porque es imposible saber cuánto se extrae de las minas», dijo.

Ayer el conflicto de la comisión investigadora llegó al Senado. Eduardo Menem presentó una cuestión de privilegio por las declaraciones donde Carrió dice que el senador recibió en la Argentina en 1977 a Pharaon cuando «era asesor de Viola».

Dejá tu comentario

Te puede interesar