18 de agosto 2005 - 00:00

Intenta Menem disciplinar tropa en Capital y Buenos Aires

El próximo martes 23 cierra el plazo establecido por el cronograma electoral para la inscripción de frentes electorales. Hasta ese día, los partidos podrán unir los candidatos que tengan habilitados por la ley electoral, es decir que hayan ganado elecciones internas o que hayan anotado sus postulacionesen listas únicas antes del 8 de agosto pasado. Este nuevo plazo permite que se mezclen los candidatos de los partidos según afinidades que son a veces ideológicas, otras de oportunidad. También esos frentes se montan sobre acuerdos menos explicables ante la opinión pública, como intercambio de favores materiales o promesas de distribución de cargos cuando se alcancen posiciones de poder. Este armado de alianzas es lo que ocupará el tiempo de los jefes partidarios hasta el próximo martes. Hoy describimos cómo se negocian esos frentes en la Capital Federal.

Escenas en la cena presidida por Carlos Menem en Capital en la noche del martes: se saluda con la militante Lilia Kirshner (madre del productor de TV Adrián Suar). La organizadora y candidata María Simán Menem junto al ex Rural Enrique Crotto.
Escenas en la cena presidida por Carlos Menem en Capital en la noche del martes: se saluda con la militante Lilia Kirshner (madre del productor de TV Adrián Suar). La organizadora y candidata María Simán Menem junto al ex Rural Enrique Crotto.
Contrarreloj, Carlos Menem buscará encauzar a sus leales porteños y bonaerenses para que, más allá de rispideces y rencillas, confluyan en una única boleta. Si no reina el consenso aplicará la «manu militari» para bendecir a sus candidatos oficiales.

La advertencia la hizo la noche del martes, en el Palais Rouge, ante unas 600 personas que escucharon del ex presidente una convocatoria para lograr la unidad entre los suyos y, menos diplomático, hilvanar una larga ráfaga de críticas a Néstor Kirchner.

«Yo les pido a los compañeros que no se enojen: hay pocos lugares para ocupar, y son miles y miles los compañeros que quieren participar»
intentó, cómplice, Menem apaciguar a los rebeldes que trasmitieron su malestar dejando sus sillas vacías.

Los tentó, además, con una carnada futura: «Piensen que este proyecto no termina en octubre, y que al que no le toca en 2005 le puede tocar en 2007. Los quiero a todos conmigo, trabajando juntos», ensayó una última seducción.

De regreso a Capital Federal, Menem tuvo que mediar en una disputa feroz: tres sectores que lo veneran se torean entre sí para quedarse con el guiño oficial del ex presidente.

• Pulseada

Lo mismo ocurre en la provincia: al menos dos grupos pulsean por el padrinazgo de Menem.

• Entre los porteños, el riojano avisó por TV que «su» candidata es
Moria Casán. La vedette cuenta con la logística que aportan Jorge Llampar, Carlos Tórtora (que tiene el sello «El Movimiento» que fue de Jorge Sobisch) y el grupo Esperanza Porteña de Ricardo Bussaca. Suman sectores que no vienen del PJ ni tienen enlace con el menemismo.

• Enfrente está
María «Gacela» Simán Menem, sobrina del ex presidente, y una de las convocantes a la cena de anteanoche al Palais Rouge. «Gacela» pidió el aval judicial para que le reconozcan el sello Frente Popular, lo mismo que Reynaldo Parra, que postula a su esposa María, luego de unir al MODIN y al partido Unión Popular.

• Un cuarto grupo, muy minoritario, lo representa
Luis Durán, quien luego de fracasar en la intentona de forzar a internas a Alberto Fernández en el PJ porteño, anotó su partido Ciudad Justa y Soberana.

En provincia el panorama es, apenas, menos complejo: el aval oficial lo tienen
Irma Roy y Enrique Crotto como candidatos a diputados nacionales que irán en la misma lista que Carlos Dellepiane como candidato a senador. No hay, todavía, destino para Luis Daer, que encabeza al sector rebelde.

• Adolfistas

Más allá de las pulseadas en el menemismo, hay otra tribu en pugna: el adolfismo. Los que siguen junto a Adolfo Rodríguez Saá -Jorge Benalzacar y Moisés Ikonicoff, entre otros-terminarán seguramente aportando al esquema que tiene a Moria como cara pública.

Menem lo dijo: si los referentes de cada sector no se ponen de acuerdo,
él junto a Rodríguez Saá definirá quiénes serán sus representantes oficiales tanto en Capital como en la provincia de Buenos Aires. El plazo vence el martes 23: ese día deben anotarse las alianzas ante la Justicia Electoral.

Luego de las advertencias sobre cómo ordenará la interna menemista, el riojano usó la tarima para eslabonar, sin compasión, reproches de alto impacto contra
Kirchner.

«Cuando yo permanecía en prisión, él estaba en Santa Cruz viviendo de la usura, despojando a los santacruceños de sus bienes. Y ahora habla de que estuvo perseguido»,
dijo hurgando en un pasado del patagónico a quien acusó de interrumpir el «proceso de pacificación que yo inicié».

También con Kirchner como blanco móvil, Menem aseguró que el peronismo es un partido «de centro que se puede correr un poco para la derecha pero jamás de izquierda». Y, cebando a sus fieles, pidió «cantar bien fuerte la marcha peronista para que la escuchen en la Casa Rosada».

Atrás, como un coro lejano, ante cada pausa en el discurso del riojano, se reproducía un «clic-clic» inquieto: eran las cucharas de los invitados que, impiadosas, asaltaban los platos el locro servidos en la cena.

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