18 de octubre 2001 - 00:00

Intenta Roggero seguir manejando diputados PJ

Humberto Roggero comenzó ayer su camino para ser ratificado como presidente del bloque PJ cuando asuman los nuevos diputados después del 10 de diciembre. En una misma reunión de la bancada peronista, la primera después de las elecciones, los diputados actuales y un grupo de los recién elegidos decidieron proclamarlo nuevamente presidente, pedir la derogación de las facultades especiales a Domingo Cavallo y prohibirle al Ejecutivo que lleve adelante cualquier canje de deuda sin autorización del Congreso.

La reunión del bloque comenzó con una evaluación del resultado electoral y los caminos que debe seguir el PJ de ahora en más en vistas a su nueva posición de primera minoría.

• Definiciones

Los primeros temas que definieron los peronistas fueron el pedido de devolución al Ejecutivo del proyecto de presupuesto nacional presentado por Domingo Cavallo el pasado 14 de setiembre, la reconsideración de las facultades que tiene el Ejecutivo para negociar cambios en la deuda pública -básicamente quieren que el Congreso apruebe el próximo canje de bonos-, la creación de un seguro de desempleo y el estudio de políticas reactivantes de la economía.

En esos puntos el bloque tiene acuerdo, aunque hay otra serie de medidas, por ejemplo una posible dolarización, en la que los peronistas no pueden ni sentarse a discutir.

En el encuentro de ayer se reunieron 76 diputados del PJ de mandato actual y 11 de los recién elegidos que ya pasean por las oficinas de Roggero.

Junto a
Roggero se sentaron Oscar Lamberto, Jorge Matzkin, Carlos Alesandri, Graciela Caamaño, Oraldo Britos, Daniel Scioli, Ana María Mosso y Eduardo Camaño -muy bien vestido desde el domingo haciendo uso de su candidatura a presidir la Cámara-.

• Sesión especial

Cuando promediaba una lluvia de críticas a Fernando de la Rúa y Domingo Cavallo, los peronistas se pusieron de acuerdo en pedir una sesión especial para la próxima semana donde pretenden debatir la eliminación de los poderes especiales a Cavallo, restringiéndolas a seis meses, cuando en la ley original tenían vigencia hasta marzo de 2002. Además se establece que a futuro sólo se podrán delegar funciones del Congreso en el Ejecutivo con la aprobación de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de ambas Cámaras. Los más duros en este pedido fueron la bonaerense Caamaño y el santafesino Jorge Obeid.

Pero la más escuchada fue
Mosso -conocida por sus posturas duras en temas económicos-, que pidió la palabra y explicó: «Voy a apoyar la derogación, ustedes recuerdan que yo estuve siempre en contra», dijo.

Muy duro también fue el discurso de
Scioli que apareció más peronista que en los últimos días, al punto de que uno de los presentes le gritó en medio de risas: «Ya sé que ganaste en el socorro y saliste primero en Belgrano, pero acordate que en Pompeya también hay peronistas». Los todavía no debutados diputados también tuvieron su lugar.

Un grupo de ellos se había acercado a las oficinas de
Roggero, donde se realizó la reunión de bloque, situación que aprovechó el jefe de la bancada para poner en práctica su estilo de liderazgo conocido como «pase y conduzca» y obligó a su asesor Alejandro Boicheta a que le diera el micrófono a cada uno para que se sintieran ya en mandato.

Ese hecho nada inocente fue seguido de la palabra de
Oraldo Britos: «Este bloque se merece una conducción unificada y Roggero es un representante de todos los matices del peronismo. Nosotros pedimos ratificar y seguro los nuevos lo van a ratificar», dijo. Algo similar hizo después la medocina Elsa Correa: «Los objetivos de bloque los tenemos, el conductor lo tenemos, que es Roggero, y lo vamos a ratificar», pidió, y todo se terminó con un aplauso que pareció una confirmación del mandato.

Dejá tu comentario

Te puede interesar