Emitir un BONEX «flexible», negociar con los acreedores el pago de la deuda externa, suprimir las retenciones a la exportación y reducir el Congreso Nacional conforman la base del plan que el gobernador salteño Juan Carlos Romero arrimó ayer a la cumbre en Olivos con Eduardo Duhalde como alternativa para enfrentar la crisis argentina. Romero, que oficialmente admitió su deseo de competir por la candidatura presidencial del PJ en 2003, acercó al Presidente un extenso escrito donde, en siete capítulos, detalla una serie de medidas «coyunturales» a tomar en forma inmediata.
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Previamente, el mandatario critica el «corralito» de Domingo Cavallo, la declaración de default que dispuso Adolfo Rodríguez Saá y la devaluación que ordenaron Duhalde y Jorge Remes Lenicov. «El problema de la Argentina es esencialmente político», dice Romero, y sostiene que «más que ayuda financiera debemos requerir oportunidades para colocar nuestra producción» y abandonar la «lamentable actitud mendicante». En detalle, según el ítem, el gobernador salteño propone lo siguiente:
• En materia legislativa, el plan Romero marca la necesidad de sancionar las «leyes indispensables» para acordar con los organismos multilaterales de crédito. Con un objetivo: recuperar el crédito para desarrollar el aparato productivo. Además, votar una nueva ley de coparticipación federal donde las provincias cobren los impuestos.
• Para el rubro financiero, planea emitir un «título escritural» útil para pagar deudas bancarias e impositivas, comprar insumos, etc., y así los ahorristas puedan tener «previsibilidad» sobre sus fondos; aplicar un acuerdo de responsabilidad fiscal en Nación, provincias y municipios que obligue, mediante premios y castigos, a cumplir las metas prometidas. Y promover una «negociación con los acreedores para expresar nuestra voluntad de honrar las deudas» en las condiciones posibles para el país.
• En materia tributaria propone bajar los impuestos indirectos y aumentar los directos; combatir la economía en negro, evasión y contrabando; cobrar el Impuesto a las Ganancias -15% de retención-a empresas radicadas en el exterior y firmas locales que transfieran fondos a «paraísos fiscales»; aplicar el impuesto especial a las empresas con deudas pesificadas con una alícuota de 10% del monto de la deuda y por única vez.
• Para la reforma política pone plazos y cifras: reducir en 2 meses la planta política en todos niveles del Estado y achicar 30 por ciento el Congreso y las legislaturas locales. También eliminar o poner tope a jubilaciones de privilegio; y cobrar Ganancias a jueces y legisladores. Y propone que el Estado nacional se haga cargo de los bancos o empresas provinciales que no fueron privatizadas y son deficitarias.
• El plan Romero propone reactivar la economía, convirtiendo los Trabajar en empleos efectivos; suprimir la retención a exportaciones; estimular la repatriación de capitales argentinos; alentar inversiones y reducir aranceles para la importación de bienes capital.
• En materia social, aplicar un plan masivo de alimentación popular; dar prioridad -ante la emergencia financiera-al pago de jubilados y planes sociales, y descentralizar Salud, Educación y Asistencia Social, eliminando los ministerios de esas áreas.
• El último ítem, Romero lo dedica al Mercosur. «Es indispensable y prioritario impulsar todos los mecanismos de nuestro Mercado Común del Sur» porque «frente a la globalización no es posible pensar en intercambios comerciales desde la perspectiva de mercados individuales».
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