30 de agosto 2006 - 00:00

Juguetea Cobos con lanzar una candidatura presidencial

Fernando Chironi
Fernando Chironi
La convención de la UCR en Rosario exhibió como un logro que se hubiera mantenido la unidad partidaria y evitado, por ahora, el sofocón público de efectivizar la expulsión de los cinco gobernadores y los 183 intendentes que hoy conforman el radicalismo K.

Fuera de las declaraciones que se escucharon en contra de Julio Cobos, el gobernador de Mendoza que encabeza esa movida alimentada por el gobierno, un temor sobrevuela a los radicales al punto que lo niegan y ni siquiera quieren razonar sobre él: que el mendocino antes de abandonar el partido -ayer volvió a ratificar en Mendoza su pertenencia a la UCR y confirmó que no piensa irse- se lance en una interna por la candidatura presidencial partidaria. En el marco de unas internas abiertas, el radicalismo no podría negarle esa posibilidad, aunque después se haría acreedor a una expulsión y a la pérdida de uso del nombre partidario si negocia esa posición con el gobierno.

Versiones hay muchas dentro de la UCR, inclusive se le puso fecha posible a un lanzamiento de Cobos, pero lo cierto es que el gobernador de Mendoza sigue avanzando sobre otras plazas.

La verdad es que todo son susceptibilidades por estos días en el radicalismo. Una de las víctimas de esas tensiones fue el rionegrino Fernando Chironi. El fin de semana muchos dirigentes radicales desconfiaron de la ausencia del jefe del bloque de Diputados en la convención de Rosario, más aún cuando viene de una de las provincia donde su gobernador, Miguel Saiz, es puntal de la concertación con el kirchnerismo.

Chironi había viajado a Berlín para participar de un seminario y el viernes debía volver. Tomó su avión de esa ciudad a Francfort, pero el mal tiempo obligó a cerrar el aeropuerto y perdió así su conexión a Buenos Aires. Esa tormenta en Alemania terminó convirtiéndose en una sospecha de traición en Rosario, que le costó a Chironi tener que dar explicaciones.

Uno de los próximos avances de Cobos dentro de la UCR para captar más adhesiones tendrá lugar en Córdoba. Durante todo 2006 hubo varios emprendimientos kirchneristas para convencer a intendentes radicales cordobeses de sumarse a la concertación. En ese trajín participaron Patricia Vaca Narvaja y Eduardo Di Cola, entre otros. Las reuniones fueron varias hasta que hubo una visita a Buenos Aires para encontrarse con Oscar Parrilli, el 20 de junio pasado. Para la reunión se pidió a los intendentes concurrir con carpetas de sus proyectos locales para iniciar el proceso de otorgamiento de obras.

Nada podía sonar mejor hasta que al final de la reunión, el gobierno paseó a los intendentes cordobeses por delante de la prensa y aquéllos tuvieron que empezar a desmentir su pase a la concertación.

El segundo intento por sumar a los radicales cordobeses arrancó cuando Néstor Kirchner perdonó a Luis Juez después que cuatro diputados del intendente de Córdoba votaran a favor de la ley de superpoderes. Sólo quedó fuera de ese grupo Norma Morandini.

Aseguran en la UCR cordobesa que Kirchner instruyó en ese momento a Juez: «Tenés que ir a hablar con Cobos, que posiblemente va a ser vice mío».

Coincidió esa orden con un cambio de actitud de Juez hacia Mario Negri, diputado y presidente de la UCR local. El intendente de Córdoba comenzó a alabarlo públicamente y tras viajar a Mendoza y reunirse con Cobos, Juez decidió abandonar el grupo de intendentes que integraba con Miguel Lifschitz, Martín Sabbatella y Hermes Binner.

De allí en más -y en nombre de la concertación-, apoyado por Cobos comenzó una nueva etapa en el intento de seducción de los intendentes cordobeses radicales.

  • Nueva etapa

    Falta ahora una nueva etapa en esa relación: el desembarco de Cobos en Córdoba el próximo 1 de setiembre. En la UCR local adelantan que se expondrá a un escándalo si osa desembarcar para captar intendentes de la UCR. Inclusive planean un acto paralelo al que organice Cobos donde se ratifique la declaración que ya firmaron todos los comités provinciales y los bloques a favor de resistir cualquier acuerdo planteado desde el peronismo.

    Eso explica que en la convención nacional del radicalismo en Rosario la delegación cordobesa presentara la postura más dura tanto contra el radicalismo K como a favor de ceder facultades a una comisión de notables para negociar candidaturas. De hecho, precipitó el cambio de sentido en las deliberaciones y se negó en todo momento a que la convención pasara a un cuarto intermedio.

    Las internas en ese momentoestaban a flor de piel, como relató en el recinto la bonaerense anti-K Silvia Ruiz Moreno: «Para afrontar este desafío es necesario superar al mismo tiempo la grave crisis que atraviesa el radicalismo, diezmado por las líneas internas que se resisten a superar prejuicios estériles».

    Las especulaciones sobre esa visita de Cobos a Córdoba prevista para setiembre van más allá de un intento por cooptar intendentes de la UCR. La estrategia podría incluir un lanzamiento de Cobos dentro del radicalismo local y precipitar allí el alumbramiento de un proyecto, transitorio, de Cobos hacia la precandidatura presidencial de la UCR.

    Esa posibilidad, que niega buena parte del radicalismo, preocupa en tal medida a la conducción radical que algunos interpretaron que la instrucción de la convención a Roberto Iglesias para que interviniera y les quitara el sello partidario a las provincias donde la UCR cerrara acuerdos con el kirchnerismo, también podría aplicarse para el caso de candidaturas surgidas en la interna que jugarán a favor del proyecto K. (Ver vinculada)

    Si Cobos finalmente decide o no jugar por dentro del radicalismo mientras se define la estrategia del gobierno para las elecciones de 2007, es aún una incógnita. Algunos dirigentes de la UCR, los menos lavagnistas, verían como una bendición que el partido finalmente consiguiera un candidato propio, quizá sin interpretar que la bronca interna contra Cobos parece no tener retorno.
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