9 de julio 2003 - 00:00

Kirchner en Europa, lejos de Lula y los empresarios

Néstor Kirchner dedicará una semana a recorrer Europa eludiendo encuentros con los empresarios que tienen intereses en el país. Para peor, se le cruza en el viaje Lula Da Silva, con quien buscará confrontar porque lo cree demasiado cerca de EE.UU. En el viaje que lo llevará desde mañana a Gran Bretaña, Bélgica, Francia y España no lo acompañará la habitual caravana de empresarios que suele participar de los viajes oficiales (hasta Fidel Castro habló de negocios cuando vino a Buenos Aires). Tampoco los directivos de los grupos inversores tienen previsto encontrarse con el Presidente en ningún punto del viaje -salvo en París, donde el titular del Senado hará sentar a empresarios con los Kirchner, pero con el pretexto de hablar de política-. En España la movilización de los empresarios con intereses en la región se hará, además, para esperar a Lula, que estará en Madrid un día antes que Kirchner. El presidente de Brasil tendrá una recepción más cálida porque parece más libre de buscar su camino pero dentro del sistema.

El mismo afán que emplea Néstor Kirchner para eludir la foto con empresarios -una rareza en este ex gobernador que cimentó su carrera en una gestión amigable con el mundo de los negocios-lo ensayará en el viaje, que inicia mañana por una semana, y lo llevará a Gran Bretaña, Bélgica, Francia y España. Es decir, el club de países que más reclaman de la Argentina una respuesta, no sólo sobre sus intereses comerciales, también por el rumbo estratégico que dará a su gestión.

Antes de subirse al avión, el Presidente reunió a sus asesores más cercanos y les comunicó un dictamen decisivo: «Lula se equivocó en Estados Unidos, se acercó demasiado, no va a sacar nada.Yo, comparado con él, voy a jugar más duro». Con ese ánimo intentará limitar las conversaciones con los mandatarioseuropeos a las clásicos reclamos nacionalistas.

Con ese ritmo buscará moverse en ese bazar de la izquierda moderada, que es la cumbre de la Tercera Vía, un club que no se avergüenza de haber sido bautizado por Bill Clinton (usó ese lema en el discurso al Congreso de 1996 y de ahí lo tomó Blair) ni que el anfitrión fue el principal aliado de George Bush en Irak. Con todo eso, el grupo propone hacia adentro y hacia afuera una campaña para teñir el futuro con los colores de la centro-izquierda.

Kirchner
se verá varias veces con Tony Blair, pero quiere hablar exclusivamente de soberanía en Malvinas, un tópico imprescindible, pero con un valor más que simbólico después de la fractura del orden legal internacional que significó la campaña sobre Bagdad. Blair pensará que no lo llevó a la cumbre de la Tercera Vía para escuchar esas consignas, que ya escuchó de Menem y De la Rúa a quienes ha visto pasar como una caravana de la desilusión.

La claque que le festeja al Presidente sus fintas saludará con alegría y la cintura que moverá para evitar, en Londres, ciudad donde estará cuatro días, a los representantes de empresas con intereses en la Argentina.

• Inversiones

Ninguno de los conocidos acompañantes del Presidente en el viaje había recibido anoche órdenes de trasladarse a Londres y ningún directivo en las islas tenía previsto hasta ayer alguna actividad con Kirchner.

En la década pasada, Gran Bretaña se anotó con inversiones que superaron los u$s 3,4 millones en actividades tan variadas como las comunicaciones, el gas, agua, banca, tabaco. Nadie de ese universo lo espera y menos quien querría ver
Kirchner, la gente del Correo inglés (socio en lo técnico del grupo Macri), para retarla por el no pago del canon.

¿Es malo no verse con empresarios? Sí, para un presidente de un país que lleva año y medio de default y que juega a pelearlo en el mundo con fotos con
Castro y Chávez. La jarana interna que esto provocale sirve poco al Presidente, a menos que aprecie, más de lo prudente, la paz que le ofrece el sector de la izquierda patrullera con el cual Kirchner quiere llevarse bien.

El Presidente en esto arranca de un prejuicio: a la derecha, que era
Menem -dice a sus íntimos- ya le gané, no tengo por qué halagarla; ahora déjenme arreglar con los otros, que son los que le hacen la vida imposible a todos los gobiernos.

• Descanso

Kirchner se ocupó de tener tiempo para un descanso en Londres. Sale el jueves y se toma de viernes a domingo a mediodía para esparcimiento. Para no producir gastos se alojará junto a su esposa en la residencia del embajador Vicente Berasategui.

En ese tiempo tampoco tiene previsto participar de a Progressive Governance Conference, el congreso de la Tercera Vía y recién el domingo se hará presente en la Progressive Governance Summit (cumbre de la Tercera Vía) reservada exclusivamente para jefes de Estado.

En el borrador último del programa presidencial introdujo otra novedad: irá solo al cónclave de mandatarios del domingo a las 18.30 en el Pennyhill Park Hotel de Surrey, a 40 minutos de Londres.

Para la visita a París (martes y miércoles) tampoco hay previsiones de encuentro alguno con inversores más ansiosos --agua, teléfonos, comunicaciones, automotrices, bancos-por escuchar qué piensa el Presidente más allá de las gacetillas de
Julio de Vido. El único momento en el cual habrá empresarios será en el Senado, el miércoles por la noche, y el Presidente hasta anoche creía que será sólo para hablar de política.

Y después España. Como a
Duhalde en Davos, a Kirchner le complica la vida la presencia de Lula Da Silva, que siempre llega antes y acapara las fotos, no sólo porque Brasil tem mas ritmo sino por el singular temperamento del mandatario brasileño que es muy difícil de pelear desde la melancolía patagónica.

Además
Lula, sí lleva una agenda empresaria porque no teme, como Kirchner, sacarse fotos con ellos -en realidad con nadie y puede pasar del retrato con los Sin Tierra al que se sacará la semana que viene con Alfonso Cortina en Madrid. El CEO de Repsol YPF suspendió las vacaciones y regresa a Madrid para verse con Lula, pero hasta anoche no tenía en su agenda ninguna actividad con Kirchner. Pese a que en la última versión del programa se ha incluido un desayuno, el jueves de la semana próxima, con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales, gremio de los empresarios españoles.

Dejá tu comentario

Te puede interesar