17 de enero 2007 - 00:00

Kirchner llegó a Rio de Janeiro para asistir a la Cumbre del Mercosur

El Presidente Néstor Kirchner y su esposa, Cristina Fernández, caminan hacia el Tango 01 que los transportará hasta Rio de Janeiro.
El Presidente Néstor Kirchner y su esposa, Cristina Fernández, caminan hacia el Tango 01 que los transportará hasta Rio de Janeiro.
El presidente argentino, Néstor Kirchner, viajó hoy a la ciudad brasileña de Río de Janeiro, donde participará en la cumbre semestral de jefes de Estado del Mercado Común del Sur (Mercosur).

El avión de la Presidencia de Argentina que traslada a Kirchner y su comitiva despegó del aeropuerto de Buenos Aires a las 17.20 horas, informaron fuentes oficiales.

Junto al presidente viajan su esposa, la senadora Cristina Fernández, y el jefe del Gabinete, Alberto Fernández, además de los ministros de Economía, Felisa Miceli, y Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, entre otros funcionarios.

La reunión de cancilleres y ministros de Economía del bloque formado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela está prevista para mañana, jueves, y al día siguiente se celebrará la Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur.

Mientras tanto, la ciudad carioca se aprestaba hoy a recibir a los jefes de estado y sus comitivas que participarán de la cumbre del Mercosur con un amplio dispositivo de seguridad, a cargo del ejército y la Fuerza Nacional de Seguridad, que cercó a la ciudad ante nuevos ataques atribuidos al crimen organizado.

El verde oliva de los soldados y las boinas rojas de los policías federales serán los primeros colores que verán los presidentes y representantes de gobiernos del Mercosur en su arribo a la "cidade maravilhosa", a través de una de sus zonas más violentas: la llamada "Franja de Gaza", donde está ubicado el aeropuerto internacional Tom Jobim.

Infelizmente conocida por sus persistentes enfrentamientos entre policías y presuntos delincuentes, la zona abriga uno de los complejos de favelas más grandes de Rio, Maré, y la Linha Vermelha, paso obligado para quienes llegan a Rio en avión e ingresan a la ciudad en vehículos.

El área está reforzada desde el martes por soldados y agentes de las tropas de elite de la Fuerza Nacional de Seguridad (FSN), que acompañarán a las comitivas desde el Tom Jobim hasta el Copacabana Palace Hotel, donde se realizará la cumbre con los presidentes de Brasil, Luiz Lula da Silva; Argentina, Néstor Kirchner; Venezuela, Hugo Chávez; Uruguay, Tabaré Vázquez; Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, y Bolivia, Evo Morales, como invitado.

Pero la presencia militar, a la que se suman la Marina, Fuerza Aérea y organismos de Seguridad del estado y municipio de Rio, no logró amedrentar a agresores que esta madrugada incendiaron dos vehículos en la Favela Brás de Pina, y otro, en la Avenida Brasil, en la zona norte.

El Cuerpo de Bomberos consideró que la quema de vehículos "es una práctica común en la región".

Aún así los siniestros evocaron las imágenes de terror que empañaron el fin de año en Rio de Janeiro.

La madrugada del 28 de diciembre un grupo de 30 hombres, encapuchados y armados, prendieron fuego a un ómnibus que atravesaba la Avenida Brasil rumbo a San Pablo, con 28 pasajeros en su interior.

La mayoría pudo escapar por las ventanillas, pero siete personas murieron calcinadas en el incendio que marcó el inicio de una serie de ataques a blancos policiales y civiles que causó al menos 25 muertos.

Los ataques, calificados por Lula da Silva como "terroristas", llevaron al gobernador de Rio, Sérgio Cabral, del Partido Movimiento Democrático Brasileño, a solicitar al gobierno federal el envío de las tropas a la ciudad, donde fue reforzado de inmediato el patrullaje en la zona norte.

El patrullaje reforzado, el 3 de enero, no impidió que un grupo de agresores interceptara un vehículo que transportaba a seis turistas europeos, a quienes trasladaron a una favela vecina, Holanda, donde les robaron todas sus pertenencias.

Los turistas fueron robados pocos minutos después de su arribo a Rio de Janeiro, y en el mismo trayecto que atravesarán los invitados a la cumbre del Mercosur, en su traslado hasta el Copacabana Palace Hotel, donde ya están apostados grupos de policías cada diez metros, sobre la Avenida Atlántica.

La presencia militar y policial fue bien recibida por habitantes de Copacabana, que comentaron hoy: "Tendremos dos días de tranquilidad, hasta que se termine la cumbre, la tarde del viernes, cuando todo volverá a la normalidad".

Dejá tu comentario

Te puede interesar