Kirchner no prestó a sus ministros para la asunción
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Carlos Kunkel
Con ese título, Fernández se sentó con Telerman, como representante tanto del gobierno ante la Ciudad y del peronismo abroquelado en el kirchnerismo en el distrito. Así debieron juntarse y tragar viejas pujas, las que empezaron en tiempos de campaña de Eduardo Duhalde y siguieron hasta el momento mismo en que el jefe de Gabinete asumió la conducción del PJ Capital y dejó fuera del armado a Telerman. «Se acordó tarde», habría dicho el titular del peronismo porteño.
Hablaron entonces de la «relación del gobierno nacional con el Gobierno de la Ciudad», los que tienen, además de lazos políticos, obras en conjunto, un área que Kirchner precia. Igual que a Ibarra, aseveran que Fernández «no le pidió nada» a Telerman, sólo lo que le había anticipado por teléfono: «mantener lo que tenemos». Esa permanencia del kirchnerismo en el Gobierno de la Ciudad tiene hoy una cuadrícula vacante para las secretarías de Obras Públicas, Medio Ambiente y Gestión Pública (la actual Descentralización más «Modernización del Estado»), además de Educación, donde opinará Daniel Filmus.
Fernández sabe que Telerman tiene sus preferencias en Compromiso K, que promocionan Carlos Kunkel y Carlos Zannini con la animación de Dante Gullo, pero para el kirchnerismo albertista esa porción no representa competencia. Lo describen así: «Es como en el interior, donde hay un armado base y una ambulancia que recoge todo lo que quedó afuera», dicen para representar a esa corriente como el carro sanitario de los peronistas de la Capital Federal.
• Sintonía
Por eso confían en que Telerman no se animará a desarmar los organigramas de diversas secretarías a las que abona el kirchnerismo local, aunque preste especial atención a los mandatos de Julio De Vido, con quien quiere sintonizar en los proyectos de Obra Pública. Actualmente, la Secretaría de Infraestructura la conduce Roberto Feletti, pero Telerman la transformará en ministerio y le dejará sólo lo referente a Obra Pública (por ejemplo, quitará de allí el área Planeamiento Urbano). La permanencia de Feletti -ligado hoy al kirchnerismo del ala Vilma Ibarra- dependerá del acomodamiento de cada porción. En cambio, se iría ya de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable Eduardo Epzstein, evidentemente sin padrinos en el ambiente K para sostenerlo.
Fernández le aseguró apoyo a Telerman, pero advirtió que no cogobierna el oficialismo en la Capital Federal como «no cogobernó con Ibarra». Remarcó que el gobierno brindará apoyo, mientras que Telerman le abría las compuertas de la gestión y le garantizaba «lealtad al Presidente».
Sin embargo, ayer en el recinto legislativo, faltaron invitados. Ni los anunciados Felisa Miceli, Carlos Tomada y Aníbal Fernández, entre otros, asistieron, y se dijo que el propio Néstor Kirchner «los bajó» de la cita.
Es que también en otros ámbitos kirchneristas -además de la Casa de Gobierno- continúa la puja por la derrota de Ibarra en el juicio político, que ha posibilitado la asunción de Telerman. Se agitó ayer en el recinto porteño con algunas presencias a la ceremonia como la del ex legislador Ariel Schifrin ( enfrentado también con Fernández) o Milcíades Peña, quien no logró ser reelecto en una boleta que llevó como símbolo las zapatillas que representan a las víctimas de la tragedia del local Cromañón.
Esas y otras visitas ayer a la jura de Telerman hicieron apretar los dientes a más de un albertista, que hoy se conforma con la promesa que habría hecho Fernández: « Rebot y Argüello jugaron ( porque se aliaron) con Macri en las elecciones de 2003, jugaron en contra de Ibarra ahora, no hay una tercera oportunidad para ellos». Creen que así pasarán al destierro y podrán cicatrizar mejor las heridas del kirchnerismo que apostó al regreso de Ibarra (ayer lejos de Buenos Aires).




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