Kirchner ordenó caza de brujas a legisladores PJ

Política

Néstor Kirchner exhortó ayer a sus diputados y senadores del Frente para la Victoria a combatir a los sectores del peronismo disidente que rechazan el manejo oficial de la crisis con el campo. «Lamento las expresiones de algunos dirigentes del peronismo que criticaron el documento emitido por nuestro partido sobre el conflicto agrario, pero el PJ se acaba de normalizar y en todo caso deberían haber presentado una lista interna para ver si los afiliados los apoyaban. Nadie lo hizo», desafió el ex presidente en tácita referencia al cordobés José Manuel de la Sota, el misionero Ramón Puerta y el entrerriano Jorge Busti.

Kirchner estrenó así una nueva lista negra, esta vez de dirigentes de su propio partido. Enfrentado ya con la dirigencia rural, con los partidos opositores, con la Iglesia Católica y ahora con sectores del propio PJ, el esposo de Cristina Fernández rechazó el calificativo de «estalinista» utilizado por De la Sota para definir la conducción kirchnerista del justicialismo. « Vamos a profundizar el modelo de redistribución del ingreso y pese al machismo de algunos, hoy la Argentina tiene un liderazgo claro y firme con Cristina. En tiempos de crisis, el peronismo siempre reactivó al país y nunca atentó contra la democracia», aseguró el titular del PJ en el local partidario del barrio de Once.

La cumbre se inició con un discurso de 20 minutos de Néstor Kirchner sobre la defensa del modelo de redistribución del ingreso que, según la Casa Rosada, explica la aplicación de las retenciones móviles. El ex presidente volvió alertar sobre las actitudes «golpistas» de Luciano Miguens (Sociedad Rural), Eduardo Buzzi (Federación Agraria), Mario Llambías (Confederaciones Rurales Argentinas) y Eduardo Gioino (Coninagro). «Esto ya lo vivimosen 1930, en 1955 y en el 76. No vamos a retroceder ni un centímetro en esta pelea contra sectores que quieren obtener conquistas sectoriales a costa del pueblo argentino y sin obtener el respaldo popular a través de las urnas», advirtió Kirchner a sus legisladores.

  • Retraso

    Kirchner retrasó a último momento el inicio del cónclave para las 19.30. Quería que sus legisladores ingresaran al encuentro después de haber escuchado los anuncios de su esposa Cristina en boca de Alberto Fernández. Los diputados y senadores que no llegaron a enterarse del cambio de horario siguieron en la pantalla gigante del microcine del primer piso la conferencia del prensa del jefe de Gabinete por el canal C5N.

    Una vez iniciado el encierro, diputados y senadores debieron padecer nuevamente, esta vez de manera presencial, el PowerPoint del jefe de Gabinete que explicaba que el gobierno redujo unilateralmente las retenciones sobre las exportaciones de soja desde el momento en que el grano supere los 600 dólares por tonelada, desde los 470 dólares actuales.

    Pero lo que irritó a muchos de los legisladores que ayer asistieron a la sede del PJ no fue sólo el anuncio unilateral de la Casa Rosada sino también la nula participación y posibilidad de debate que los kirchneristas padecieron,aún reivindicando su pedigríperonista, en las reuniones de bloque del oficialista Frente para la Victoria en el Congreso.

    Las ausencias de diputados kirchneristas estuvieron encabezadas por los entrerrianos Gustavo Zavallo, María Petit y la ex primera dama provincial María Cremer de Busti, quienes le enviaron ayer una carta a Kirchner para explicar su rechazo al manejo oficialista de la crisis con el campo.

    Delfines políticos del ex gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, tampoco aparecieron por la sede del justicialismo los diputados Jorge Montoya y Beatriz Halak. Las razones del faltazo se esgrimieron verbalmente a través de un llamado telefónico al celular de Agustín Rossi. Carlos Caserio, ministro de gobierno del gobernador Juan Schiaretti, le explicó al jefe de los diputados kirchneristas que el gobierno cordobés no comparte el documento que acusa al campo de golpista redactado por Kirchner el martes pasado en el PJ.

    Pero también hubo en la sede peronista de la calle Matheu 130 algunas presencias extraparlamentarias, como las del gobernador y vice de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli y Alberto Balestrini; el jefe de la CGT, Hugo Moyano; y el gobernador de Tucumán, José Alperovich. Todos se sentaron junto a Kirchner en el estrado, al igual que jefes de bloque Agustín Rossi (Cámara de Diputados) y Miguel Pichetto ( Cámara de Senadores), de frente a los legisladores.

    De la Cámara alta, los ausentes notables fueron los santafesinos Carlos Reutemann y Roxana Latorre y el salteño Juan Carlos Romero.
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