Kirchner pospone posibles críticas de comunidad judía

Política

Néstor Kirchner canceló ayer la entrevista pautada para hoy con los máximos dirigentes del Consejo Judío Mundial y directivos de la comunidad judía local. Según informó ceremonial, la reunión se pasó para el martes a las 18.30, hora en la que el Presidente ya debería estar de regreso de su excursión al Paraguay (está previsto su retorno al mediodía). Sin embargo, ese encuentro podría peligrar dado que la mayoría de los dirigentes extranjeros deberían partir de Buenos Aires pocas horas después.

Al despacho presidencial estaba previsto que concurriera Edgar Bronfman, heredero de la familia que fundó las bodegas Seagram y actual propietario de los Universal Studios. El presidente del CJM y empresario es hoy también el accionista principal del grupo IRSA. El otro dirigente extranjero que participaría es el rabino Israel Singer, titular del Comité Político del CJM y verdadero CEO de esa poderosa agrupación. Iban a acompañarlos hoy Jorge Kirszenbaum y Luis Grynwald, presidentes respectivamente de DAIA y AMIA.

Y si bien la gente de Ceremonial no dio razones para la postergación, es casi obvio que Kirchner no quiso escuchar las quejas de los dirigentes un día antes del acto en el que se recordará el 12º aniversario del atentado contra la AMIA. La reprogramación para un horario posterior a ese acto le permitirá «tomarle la temperatura» al ánimo de la comunidad judía -muy alta por el fracaso absoluto de la investigación y el proceso judicial- y responder en consecuencia. De hecho, no sería demasiado llamativo que Kirchner en función a lo que se diga en el palco que se levantará frente a Pasteur 633 y a lo que se grite debajopodría cancelar la entrevista, «demorando» su retorno desde Asunción. Cabe recordar que hace dos años, en un encuentro similar, el Presidente había anunciado la « aparición» de unos setenta casetes con «escuchas clave para aclarar el atentado». Esos casetes nunca se vieron y mucho menos se escucharon.

No fueron pocos, además, los que vincularon esta « postergación» con la ausencia de Kirchner al tedeum de Tucumán el 9 de julio pasado, como si el Presidente tuviera alguna dificultad para conectarse con lo espiritual.

En tanto, ayer comenzó a sesionar el CJM en el auditorio de la AMIA, dentro del reconstruido edificio de la mutual judía. Tras el almuerzo inaugural, hubo un panel en el que disertaron Singer, Rosendo Fraga, el brasileño Jack Terpins, presidente del Congreso Judío Latinoamericano, y otros dirigentes.

El tema fue «Terrorismo y América latina», y hubo alusiones directas a la Triple Frontera, la compleja relación entre la comunidad judía venezolana y Hugo Chávez y -por supuesto- la falta de solución al mayor atentado terrorista de la Argentina.

Para hoy están previstas («a confirmar») alocuciones del canciller Jorge Taiana y del jefe de Gobierno, Jorge Telerman; la cena de cierre -en el Alvear Palace Hotel- será encabezada por el vicepresidente, Daniel Scioli, en ausencia de Kirchner.

Al mediodía, además, los sesenta dirigentes de las comunidades judías de la región y de España colocarán una ofrenda floral en la plaza seca interior del edificio de AMIA; allí hablarán Bronfman y Singer, y se espera que esos discursos hagan durísimas referencias al hecho de que doce años después del ataque terrorista, no hay detenidos, procesados, sospechados o al menos una investigación en marcha. Los dirigentes aprovecharían la oportunidad para vincular también ese hecho con la situación en Medio Oriente: después de todo, desde el primer día la comunidad judía y el Estado de Israel sostienen que el atentado fue planeado en Irán y concretado por militantes del grupo Hizbollah, el mismo que (según los presidentes del G-8) inició la crisis con sus ataques con cohetes a territorio israelí tras matar a tres soldados y secuestrar a otros dos en una incursión dentro de Israel.

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