Kirchner ríe, como si Cristina ya ganase

Política

Néstor Kirchner se encargó ayer de hacer la presentación formal de Cristina Fernández como candidata a presidenta durante un acto en el Salón Sur de la Casa Rosada acompañado de la primera dama. La presentación era una de las clásicas que pueblan cada tarde esos salones con anuncios de obras en Tigre. Pero tanto Felipe Solá, el tigreño Sergio Massa, como el intendente Hiram Gualdoni quedaron en el medio de ese acto constitutivo de la nueva era del kirchnerismo que había adelantado Alberto Fernández el domingo y ayer confirmó el Presidente. Kirchner comenzó ratificando que el próximo 10 de diciembre dejará la presidencia y de allí en más empezó a alabar los dotes de futura estadista de Cristina: «Todos nosotros creemos en la capacidad transformadora y superadora que le va a dar Cristina a la Argentina, y por qué no que sea una mujer la que profundice el cambio y la transformación», arrancó.

«Nadie me creía, pero desde el primer día que asumí dije que llegaba hasta el 10 de diciembre de 2007 y creo que lo mejor que le podía pasar a la Argentina es renovarse, potenciarse, generar más ideas y cada uno ir a cumplir la tarea que la etapa histórica le encomiende», dijo Kirchner como si le estuviera ya pasando el mando a un nuevo presidente electo, en medio de la adulación de militantes y funcionarios que aplaudían a rabiar.

Repitió luego el eslogan que apareció en los afiches que ya esta mañana empapelaban la Ciudad de Buenos Aires con la cara de Cristina: «Este es un cambio que recién empieza, ahora hay que profundizar y comenzar con todo el cambio profundo que necesita la Argentina para consolidarse definitivamente».

Mientras la senadora lo seguía atentamente y Solá, ministros como los Fernández y hasta Julio De Vido mantenían una sonrisa a prueba de balas, hubo tiempo para viejos latiguillos presidenciales: «Yo confío plenamente en la buena memoria de los argentinos, no tengan ninguna duda de que la buena memoria de los argentinos va a apostar decididamente a este proyecto colectivo».

  • Memoria

    Insistía después: «El 28 de octubre las urnas se van a llenar de buena memoria y cuando pase estoy convencido de que vamos a salir del infierno y estaremos construyendo esa Argentina con inclusión que nos merecemos todos».

    Entre la turba que animaba el salón, mucho más concurrido que de costumbre para la presentación en sociedad de la candidata, estaba Solá, otro de los no reelectos del elenco de gobierno. «Tenemos ante nosotros un desafío de cuatroaños diferentes que tendrán, si Dios quiere, la misma potencia que han tenido éstos, pero que serán distintos y como tal también una invitación a la imaginación y al optimismo», dijo en el inicio de lo que más tarde fue una de las cataratas de complacencia más impresionantes que se hayan visto durante la era Kirchner por parte de todo el oficialismo hacia un candidato.
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