15 de agosto 2001 - 00:00

Kirchner se anota para ser la pata peronista de la Alianza en Capital

Aníbal Ibarra tuvo ayer en su despacho dos visitas encuadradas en las elecciones nacionales del próximo octubre. Una fue la del recientemente consagrado candidato a senador por la Alianza, Rodolfo Terragno, y la otra, que mantuvo más en reserva (especialmente para sus socios radicales) fue la del gobernador Néstor Kirchner.

Ibarra
, que gobierna la Capital Federal y preside el Frente Grande porteño -casi todo el Frepaso-, concilió con el ex jefe de Gabinete el armado de las listas de la coalición, reunión en la que se reservó un tiempo para un acuerdo artístico: cambiar el membrete de Alianza.

Primero se dieron tiempo para los saludos de rigor, abrazo en el cual el frepasista admitió el «alivio» que significaba el triunfo del candidato a senador, para poder llevar a la tropa frepasista a las urnas y retener algunos votos contra las boletas del ARI.

Después, y durante sólo una hora, aprobaron el armado de la boleta de candidatos a diputados nacionales alternando uno a uno a frepasistas y radicales. A Terragno lo acompañará como segunda candidata a diputada nacional Vilma Ibarra, hermana del jefe de la Ciudad y presidenta de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura porteña. Además de ser, junto al ladero Ariel Schifrin, una de las principales referentes del jefe porteño, Vilma fue por años colaboradora directa de Carlos Chacho Alvarez en el Congreso y ahora en la cámara de la Ciudad es el principal soporte político de su hermano, especialmente por la buena relación que mantiene con la mayoría de los bloques opositores. La portación de apellido, como plus, le permitirá al frepasista dejar en claro cuál la boleta a la que apuesta, a pesar de mantener, fiel a su estilo, la voluntad de concurrir al cierre de listas del ARI, cómo salir ganador en cualquier escenario.

Congreso

El resto de la nómina frepasista la deberá votar un congreso de la Capital que tendrá ese partido el 25 de agosto por la mañana, horas antes de caducar el plazo para la presentación de candidatos ante la Justicia electoral. Será sólo la aceptación del dedo dentro de la agrupación que no sabe de tradición de internas y de paso delegará en los apoderados el cambio en orden y modo de la boleta. Eso no es un detalle, ya que el Frepaso intenta solucionar al radicalismo un problema de cupo, porque la UCR tiene ahora sólo hombres en su lista.

Cuando Vilma Ibarra se acercó a la reunión, que primero fue a solas entre Terragno y el jefe de Gobierno, y luego llegaron el terragnista Cristian Caram y el ibarrista Ariel Schifrin, los armadores de la boleta final, se discutieron temas publicitarios: la Alianza agregará a su nombre « 2001» como una sutil diferenciación de la coalición 1999 que consagró a Fernando de la Rúa presidente. El otro detalle es el cambio de la letra «A» escarapelada que irá al final de Alianza y no al comienzo como hasta ahora.

Antes de esa tertulia, Ibarra se encontró con el gobernador de Santa Cruz, un encuentro para el que pidió a sus secretarias que hicieran esperar al radical Caram en una sala distanciada de su despacho para que no se cruzaran a la salida (se sabe que para la UCR la incorporación de peronistas a la gestión de la Capital no termina de ser simpática).

La visita tuvo el marco de la apertura de la Alianza con la que insiste
Ibarra, que sueña con una lista porteña del peronismo «progresista», como para tener otro acto de cierre al que concurrir y sumar votos desparramados ante una derrota que pudiera sufrir la coalición en octubre.

En un momento el círculo íntimo de ibarristas pensó en
Jorge Telerman, secretario de Cultura de la Ciudad, como candidato en una boleta peronista que nucleara a un sector del duhaldismo, por caso a aquellos que animó el funcionario cuando se gestó el grupo Calafate. Precisamente allí adherían Kirchner y su esposa Cristina con quien el referente porteño de los santacruceños, el legislador Alberto Fernández, soñó con llevar como candidata a senadora por la Capital junto a frepasistas.

Disimulo

« Lo que se habla con Kirchner es esto de abrir la Alianza, la gestión y la Legislatura», reflejaron entendedores de ese encuentro con disimulo, ya que en la cámara de la Capital el único legislador de la línea es Fernández con la adhesión del belicista Enrique Rodríguez.

«
Kirchner lo conversó la noche anterior y no piensa en ningún acuerdo electoral con la Alianza en la Capital, como tampoco lo tiene en Santa Cruz, a lo sumo podría agregar un candidato a la lista de ellos», confiaron del otro lado de la mesa, los más cercanos al gobernador que también pusieron los ojos en esa charla.

Por ahora, sin embargo, el Frepaso está reservando tres puestos de candidatos a diputados nacionales en una pretenciosa ecuación en la que piensan en obtener seis bancas en el Congreso.

Del radicalismo fueron nominados como resultado de la interna que se disputó el domingo pasado, el alfonsinista
Aldo Neri y el directivo del Mercado Central, Horacio Vivo, quien responde a Jesús Rodríguez y obtuvo los mejores resultados en su parroquia. Estos ganaron las postulaciones por la lista que obtuvo la mayoría que debe incluir al tercer candidato por la minoría, quien será el alfonsinista Agustín Zbar, ya que los dos primeros ( Rafael Pascual y Cristina Guevara) no lograron el requisito de 50% más un voto para poder aspirar a la reelección. Los frepasistas agregarían a la nómina a María América González como cabeza de la lista, a la socialista María Barbagellatta y al senador Pedro del Piero, quien coincide con Terragno en la visión del supuesto pago de coimas del gobierno nacional a legisladores -vieja acusación de Chacho-y quien ha dicho en una ambiciosa y fugaz campaña con afiches alusivos, que le daba vergüenza ser senador. Ahora parece que no siente el mismo pudor por ingresar al Congreso por otra puerta.

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