"La Argentina no tenía embajada propia en la casa de su principal socio y amigo"
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Cristina compartió el acto de inauguración junto a Dilma Rousseff y Lula da Silva.
"Desde esa época Argentina no había construido nada. De un lado está la Embajada uruguaya y del otro lado la chilena, y en el medio no había nada; hasta que él (por Néstor Kirchner) decidió construirla en una reunión con Lula", afirmó.
Enseguida, volvió a remarcar la importancia de la relación entre ambos ex presidentes porque "juntos supieron levantar las trabas y las barreras que se habían instalado para mantener a la Argentina y a Brasil alejados".
Justamente ése fue el eje del discurso de Dilma Rousseff, la primera en tomar la palabra en la sede diplomática, ya que recordó el distanciamiento que tuvieron ambos países décadas atrás y dejó de lado las últimas rispideces bilaterales por las trabas comerciales.
"Esta obra forma parte del legado que Kirchner y Lula dejaron para Argentina y Brasil, un legado que nosotros usamos para cambiar el concepto de las relaciones entre nuestros países, establecimos la cooperación, el entendimiento y la acción conjunta, alejando todas las antiguas e indebidas distancias que existían entre ambos países, que transformaron nuestra relación en desaciertos inclusive en rivalidades", dijo.
En ese contexto, Rousseff aseguró que "la evolución de ambos países" fue vital para la recuperación de las relaciones y remarcó los Gobiernos de Néstor Kirchner y Lula "fueron el marco para esto y nosotros vamos a profundizarlas con una conciencia clara".
"Tenemos un papel para cumplir, porque optamos por una nueva estrategia de crecimiento y las poblaciones de nuestros países son los principales protagonistas. Haciendo cuentas se deparó la certeza de que si sumamos las reservas de Brasil con Argentina debemos ser el tercer o cuarto poseedor de reservas en el mundo", indicó Rousseff.
Luego, la presidenta de Brasil invitó a Lula Da Silva a tomar la palabra para homenajear también a su "amigo" Néstor Kirchner: el ex mandatario carioca calificó su discurso como "un quiebre total del protocolo" remarcó su creencia cristiana al asegurar que para él "la vida no termina cuando el cuerpo se va".
"Kirchner en este momento debe estar pensando pobre de mí y de Lula, porque la presidenta Dilma y Cristina van a hacer historia para América del Sur y América Latina", bromeó.
Destacó, en este sentido, la posibilidad de que Brasil y Argentina estén gobernadas por dos mujeres y aseguró: "Juntas tiene mucha más fuerza que la tuvimos con Néstor".
"Hay más respeto por las mujeres que por los hombres, estoy seguro que las dos juntas en el G20 van a cambiar la política mundial y la geopolítica del Consejo de Seguridad de la ONU", justificó.




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