9 de septiembre 2009 - 22:22

La CIDH volvió al país para homenajear a las víctimas de la dictadura

El canciller Jorge Taiana junto a algunos de los integrantes de la histórica misión de la Comisión Interamericana de DDHH que visitó el país en 1979, luego de descubrir una placa conmemorativa de ese hecho. El actual Canciller era entonces un detenido político en el penal de Rawson.
El canciller Jorge Taiana junto a algunos de los integrantes de la histórica misión de la Comisión Interamericana de DDHH que visitó el país en 1979, luego de descubrir una placa conmemorativa de ese hecho. El actual Canciller era entonces un detenido político en el penal de Rawson.
Al cumplirse 30 años de su histórica visita al país para informar sobre los delitos de la dictadura, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) cumplió una jornada conmemorativa en Buenos Aires en homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado.

Las máximas autoridades de esta comisión de la Organización de Estados Americanos (OEA) e integrantes de la misión de 1979 en la Argentina visitaron a los jueces de la Corte Suprema de Justicia, recorrieron el Congreso Nacional y encabezaron un emotivo seminario en la Cancillería.

"La visita de la CIDH entre el 6 y 20 de septiembre de 1979 fue un hito para la recuperación de la democracia en el país, al darles visibilidad en el plano internacional a los inmensos, aberrantes y sistemáticos crímenes de la dictadura", señaló el canciller Jorge Taiana en su discurso de apertura en el Palacio San Martín.

Ante Abuelas de Plaza de Mayo, funcionarios nacionales y ex presos políticos del gobierno de facto, Taiana aprovechó la ocasión para remarcar la importancia de trabajar para hacer "verdaderamente efectivos" los derechos civiles y políticos en la región, especialmente en referencia al golpe en Honduras, y saldar las deudas con los derechos económicos, sociales y culturales.

"En la actualidad existen nuevos desafíos que comparten la necesidad de atención con los resabios de aquellos cuya repetición estamos obligados a evitar y que requieren de la decidida acción de los órganos del Sistema Interamericano de protección de Derechos Humanos. Estamos viviendo un golpe militar en Honduras que significa un retroceso en este sentido", dijo Taiana.

El canciller, que fuera preso político durante la última dictadura y tuviera la oportunidad de ser entrevistado entonces por la CIDH, se mostró emocionado sobre el cierre de su mensaje, cuando dedicó un homenaje a los detenidos-desaparecidos "a quienes el pueblo argentino no olvidará jamás", dijo.

Pero Taiana no fue el único que estuvo al borde de las lágrimas en la ceremonia: en los pasillos del Palacio San Martín hubo varios encuentros, abrazos y mensajes de agradecimiento para los integrantes de la antigua CIDH, de parte de ex presos políticos que consideran haber salvado sus vidas tras la visita internacional.

Los abucheos, en tanto, fueron todos para quien fuera rector en 1979 de la Universidad Católica Argentina, monseñor Octavio Derisi, quien en el documental proyectado al inicio de la sesión en la Cancillería se lo vio hablando sobre los "excesos" de la CIDH en su misión a la Argentina y justificando los crímenes del gobierno del dictador Jorge Rafael Videla.

Del homenaje participaron los ex comisionados Tom Farer, Marco Gerardo Monroy Cabra y Edmundo Vargas Carreño, quienes llegaron acompañados por los actuales miembros de la CIDH: la jueza de la Corte Interamericana, Cecilia Medina; la presidenta de la CIDH, Luz Patricia Mejía, y su vice, Víctor Abramovich.

"Esta visita de 1979 abrió un camino en el que al final estaba la recuperación democrática. ¿Cuántas vidas se salvaron por la CIDH? Seguramente muchas...", señaló a su turno el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde.

Del acto también participaron la titular de Abuelas, Estela de Carlotto; Tati Almeyda, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora y representantes de Familiares de Desaparecidos y Detenidos Políticos, además del secretario de Culto, Guillermo Oliveri; y el embajador de Francia, Frederic Baleine du Laurens.

A raíz de la presión internacional y luego de arduas negociaciones la CIDH pudo entrar en la Argentina y logró verificar a través de numerosas entrevistas, denuncias y visitas a centros clandestinos de detención la magnitud de los crímenes del terrorismo de Estado.

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