La guerra en el puente, parte de la campaña
-
Rafael Grossi reclama una ONU más activa ante el avance de los conflictos globales
-
Impacto en aprendizajes: advierten que los alumnos pierden hasta un año de clases
Vecinos de Gualeguaychú llevaron adelante una parodia de la militarización de la pastera
Botnia, en el puente que une esa ciudad con Fray Bentos, y lanzaron «un misil de flores»
a Uruguay.
El desfile de estos personajes parece carecer, a simple vista, de sentido y utilidad. Error: todos tienen enlaces claros y obvios con los principales actores que, provenientes o no del peronismo, se entreveran en la disputa por la gobernación de Entre Ríos.
Y, sobre todo, agrega un condimento sensible -e impredecible- al conflicto con Uruguay por las papeleras de Fray Bentos: más que los temores por la contaminación de esas plantas, la postura de cada actor varía en función de la pulseada política y electoral.
El sábado, en la ruta que une Concordia con Salto, quedó hiperconcentrada la disputa entrerriana: dos protagonistas, Jorge Busti y Emilio Martínez Garbino, se enfrentaron sobre el asfalto; otro, Julio Solanas, miró a la distancia y actuó por omisión.
Busti, gobernador sin reelección, impulsa a Sergio Uribarri como sucesor; Solanas, kirchnerista cuando Kirchner medía 1,8%, compite para la misma butaca por el peronismo disidente; y Martínez Garbino, explosivo, busca -sin chances- un lugar en ese ring.
Los marchantes del sábado, encabezados por Cabrera y Tribulatti están ligados a Martínez Garbino; los que se salieron al cruce respondensin filtro a Busti y su candidato Uribarri. Es decir: más que una visión sobre el conflicto de las pasteras, en el puente hubo un round de campaña.
En 2005, cuando el conflicto era un problema administrativo para Rafael Bielsa, Busti jugó al límite y amenazó, incluso, con cortarleel gas a Uruguay. Pasaron las elecciones, el oficialismo ganó, pero la trinchera de Gualeguaychú quedó de pie, sin Busti. O contra Busti.
Esos alineamientos se explicitaron el sábado -más allá de que Busti los minimizó: «Esto no fue San Vicente; no se tiraron piedras ni hubo agredidos», dijo- y se profundizarán, hasta los extremos, durante la campaña previa al 18 de marzo. ¿Qué candidato se animará, a 100 días de la elección, a pedir que se despejen las rutas?
¿Se puede temer, en adelante, que se repitan incidentes como el de Concordia? El riesgo existe: en Concordia, los comerciantes le avisaron al intendente Juan Carlos Cresto, que 40% de sus ventas son de uruguayos beneficiados por el cambio monetario.
Cresto forma parte del club de intendentes que sostienen a Solanas -que tiene una terminal en Julio De Vido- y colocó a su hijo, Enrique, como candidato a vicegobernador. En ese esquema juega, además, Daniel Irigoyen, jefe comunal de Gualeguaychú.
Ese bloque es el que arrincona a Busti y su candidato Uribarri. El sábado, de local -Concordia es su territorio de origen-, el gobernador logró impedir que los cortes se masificaran y Uruguay, vía Entre Ríos, quedara aislado.
Tuvo que enviar a sus punteros para lograrlo. Enfrente se preparan para el segundo round.




Dejá tu comentario