La monarquía argentina en julio

Política

• La reina patagónica, Cristina, nominada por herencia familiar, sin deliberaciones ni consultas, sin asamblea ni interna, sólo por la gracia de su marido. Puro bonapartismo peronista del siglo XXI.
• El emperador inca, Lavagna, se consagra en Tilcara ofreciéndose a la Pachamama, en un insólito ritual para un economista, sin convocatoria ni voto siquiera partidista. Príncipe de un grupo radical.

El radicalismo lavagnista no quiere dejar pasar más tiempo antes de lanzar oficialmente la fórmula presidencial que lleva a Roberto Lavagna y Gerardo Morales como candidatos, después que el jujeño consiguiera la nominación formal de su candidatura a la vicepresidencia por parte de una comisión especial del partido. El 21 de julio será el lanzamiento oficial de la fórmula -única candidatura completa que se ha anunciado para octubre- en Tilcara, Jujuy: será con una ceremonia donde le pedirán a la Pachamama por el éxito en la elección y se pondrán bajo su protección. Deberá someterse el ex ministro de Economía a un rito que nunca hubiera imaginado en un acto propio. Los indígenas de la zona ya se entusiasman con invitar al presidente boliviano Evo Morales, que adorna todos sus actos de gobierno con esos ritos. La ceremonia ya amenaza con opacar la celebración central en honor de la Pachamama que oficia en agosto.

Será, en realidad, la tercera puesta en escena de este tipo ya que Lavagna lanzó su candidatura en el teatro Gran Rex el pasado 10 de mayo, aunque en ese momento no tenía aun compañero de fórmula y de que se anunciara hace menos de un mes la fórmula completa en las oficinas del candidato. Pero el estilo del acto organizado por Morales en Jujuy distará mucho de los usos del centro porteño. La idea original era precisamente ésa: darle un color menos centralista a la presentación.

  • Garantías

    El acto se realiza, además, después de haber tenido todas las garantías legales de aprobación de los candidatos, liturgia que seduce al radicalismo. Por ejemplo, terminó ya el proceso de consultas a todos los radicalismos provinciales sobre la candidatura a vicepresidente de Morales, tal como había establecido la convención nacional partidaria. De hecho, hasta la convención del MID aprobó por unanimidad la candidatura de Lavagna y también adherirá al acto de lanzamiento en la puna.

    El sábado 21 todo el radicalismo y el lavagnismo se darán cita en el Pucará de Tilcara, lugar no sólo turístico sino también de recogimiento espiritual para los jujeños y, según parece, especialmente para Morales, que se reconoce un admirador de las religiones indígenas, algo que deberá confirmarse en Lavagna.

    Los radicales organizaron allí un acto donde el número lo pondrá la comunidad indígena, que además dirigirá los ritos de consagración de la fórmula. Como cada vez que Morales se presentó de candidato a gobernador por Jujuy, junto a Lavagna le pedirá a la Pachamama -deidad indígena que personifica en el norte a la madre tierra- por el éxito de la fórmula.

    La ceremonia incluye a los dos candidatos vestidos como ordena la tradición, con un pequeño arreglo de plumas en la cabeza y un manto que los cubre, mientras alrededor bailarán indígenas con cascos que simulan demonios para ahuyentar los espíritus negativos, se presume para este caso encarnados en el kirchnerismo.


  • En medio de ellos estará el famoso hoyo en la tierra, que van a cavar Lavagna y Morales, según obliga la tradición. Ese hueco simboliza a la Pachamama y allí, según ordena la tradición, se da de comer y de beber a la madre tierra con hojas de coca, chicha, alcohol y cigarrillos. Mientras tanto, pedirán por el éxito de la fórmula, en medio de las invocaciones de los sacerdotes indígenas presentes.

    El acto termina cuando se tapa el hoyo y todos los presentes bailan tomados de la mano.

    El problema que tienen los organizadores hasta ahora es que el rito a la Pachamama exige que se le ofrezca algo, espiritual, fuera de la bebida, cigarrillos y comida. Sobre ese punto aún no hay acuerdo en la fórmula. El espectáculo encantará a la retina eurocéntrica de la esposa de Lavagna, nacida y criada en Bélgica. No al candidato, ya que su formación jesuítica lo acercó en especial al sincretismo religioso.

    En ese acto los candidatos recibirán también una bandera argentina tejida a mano por la comunidad indígena de la zona. Esa bandera será trasladada hasta Buenos Aires y de allí los candidatos partirán a Ushuaia en un «abrazo simbólico» al país, como llaman en Unión para una Nación Avanzada, la sigla que lleva a Lavagna como candidato. La intención es que la bandera jujeña termine en el Faro del Fin del Mundo, que fue reconstruido en la Isla de los Estados y se reconoce como la construcción más austral del país, sin tener en cuenta las bases antárticas. El problema es que en esta época llegar hasta allí navegando es casi imposible, de hecho las costas de esa isla son de difícil acceso, por lo que no se sabe cómo hará el comité de campaña de Lavagna-Morales para lograr su objetivo de unir el país.

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