"La propuesta de Ganancias del Gobierno es apresurada y poco trabajada"
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Alejandro Grandinetti.
A.G.: Es un cambio bastante pobre. En el caso particularmente de los casados con dos hijos las modificaciones son nulas. Nosotros lo que decimos es que es absolutamente necesario inyectarle dinero a los bolsillos de los argentinos. Primero porque es una medida justa; segundo porque esto va a tener un impacto favorable porque va a repercutir en la actividad económica por la estimulación del consumo, que va a afectar principalmente a los comercios y las pymes, va a ser beneficioso, calculamos que el impacto sería de un punto del PBI durante el año que viene. Y tercero, al plantear nosotros de dónde se sacan los recursos para equilibrar fiscalmente, con lo que se le devuelve a los trabajadores estamos llevando un poco más de justicia. Se tiene que gravar la renta financiera, a aquellos que apostaron al dólar futuro, que son unos $ 60.000 millones, una transferencia inédita en la historia para tan pocas personas. De ahí calculamos recaudar $ 11.000 millones. Y también pedir por un impuesto al juego, unos $ 20.000 anuales por cada una de las 97.000 máquinas tragamonedas.
P.: ¿Qué cree que es lo que no percibe el Gobierno que ustedes sí?
A.G.: Que se ha caído a pique la actividad económica; no han llegado las inversiones desde el exterior; que el modelo con un dólar atrasado, apertura de la economía, altas tasas de interés, fomentado principalmente por el modelo de inversiones extranjeras y que ya se implementó en la Argentina sin resultados, y que lo que se necesita es inmediatamente un cambio. Lo que no está viendo es lo que dice Roberto Lavagna, lo que advertimos con el tarifazo, con la discusión del empleo. No son palos en la rueda, ni nadie que conspire contra Macri, sino advertirle que la economía está mal. La verdad que no sé qué es lo que le dice la gente cuando timbrean; si es que es espontánea, le dirían lo que nos dicen a nosotros, que pueden comprar menos de lo que compraban antes y muchos han perdido el empleo. Lo que nosotros estamos diciendo es que hay que identificar a los sectores a los que se les puede pedir un esfuerzo mayor y tenemos que tratar de evitar que se siga agravando la caída del consumo.
P.: ¿Está sin rumbo la política económica?
A.G.: Se hizo mucho énfasis en pasar de una economía de demanda a una de oferta. Creo que fue un error técnico el planteamiento de ese tránsito y claramente no llegó. Y probablemente con los nuevos cambios en el escenario internacional, que va a tener sus consecuencias, va a ser más difícil que también llegue. El endeudamiento eterno a tasas relativamente baratas probablemente también empiece a cambiar. El Gobierno ha quedado muy expuesto a esas variaciones a nivel internacional y creo que no solamente es deseable sino importante invertir en el mercado interno porque 8 de cada 10 empleos se genera en el sector pyme a través del consumo, por lo que solamente deprimir el consumo como variable para contener la inflación fue un error. Creo que tienen muchas dificultades para beneficiar a los trabajadores porque creen que puede llevar a un espiral inflacionario y eso es absolutamente errado. Lo que les estamos diciendo al Gobierno es que esa política errada puede ser solucionada de esta manera.
P.: ¿Cree que fue elaborado apresuradamente el proyecto oficial?
A.G.: Fue tan apresurado que no propone alternativas de financiamiento. No sabemos de dónde el Gobierno va a sacar los recursos para cubrir el costo fiscal. Parece que nosotros somos el oficialismo en cuanto a cómo nos ponemos a trabajar en algunas cuestiones como buscar alternativas, explicarlas, debatirlas. Espero que el jueves se pueda debatir con seriedad.
P.: ¿La presentación del Frente Renovador lo obligó al Gobierno a actuar de esta manera?
A.G.: Sí. Claramente se ve la improvisación. Massa ya había planteado en abril que la modificación que se hizo sobre el piso de Ganancias no alcanzaba. Se agravó con el tarifazo, con la inflación, con los puestos de trabajo que se han perdido, con la ampliación de la pobreza, con la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y los jubilados. La necesidad de llevar el debate para antes de que terminen las sesiones ordinarias es porque evaluamos que hubiese sido muy contraproducente para el bolsillo de los argentinos y para la economía en general, y para el Gobierno en particular, que esto se discuta recién en marzo. La respuesta que da el Gobierno me parece apresurada y hasta poco trabajada.
P.: ¿Cuál será la postura del FR mañana en el recinto?
A.G.: Lo que sí está bien del proyecto oficial es suavizar las escalas. Después discutiremos cómo se consigue el financiamiento. En última instancia si logramos un acuerdo con respecto a lo que nosotros proponíamos, una solución real, no mentirle a la gente. Tratar de que se excluya a gente que hoy está pagando Ganancias y no que agreguen. Y que a su vez se agreguen deducciones como el alquiler y las cuotas de los créditos hipotecarios. Creo que en estas condiciones hay poco margen para que apoyemos el proyecto del Gobierno, pero vamos a ver cómo se da el debate y qué soluciones podemos llegar a aportar. Nuestro proyecto es absolutamente sólido, no tiene costo fiscal. Pero el Gobierno tiene que estar dispuesto a generar la financiación donde la tiene que generar para aliviar a otros sectores. Estamos dispuestos a escuchar si hay otras alternativas, y si las hay, acompañarlas.




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