Islamabad (EFE, Reuters, AFP) - Osama Bin Laden instó a los musulmanes de Pakistán a luchar contra «la cruzada de Occidente» y acusó de «estar bajo el estandarte de la cruz» al presidente Pervez Musharraf, a través de una carta en la que pretendió enmarcar el conflicto en una guerra religiosa contra los cristianos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La de ayer fue la segunda llamada a la Yihad de parte de Bin Laden desde el comienzo de los ataques de EE.UU. a Afganistán, aunque representa una novedad la alusión directa al país vecino. La nota entregada al canal de televisión «Al Jazeera» estaba dirigida «a mis hermanos musulmanes en los territorios puros de Pakistán, civiles y militares», y agregaba que «los musulmanes de Afganistán son asesinados y la matanza contra los discípulos del Islam alcanzó su apogeo».
El empresario terrorista buscó así profundizar la tensión en Pakistán, en donde Musharraf se enfrenta a diario a enérgicas manifestaciones de islamistas que se sienten hermanados con los talibanes. Los analistas coinciden en que si hasta ahora el avance de la misión angloestadounidense arrojó magros resultados, la situación sería mucho más complicada de no contar Washington con el gobierno de Islamabad como aliado clave, y Bin Laden lo sabe.
La breve carta especificaba que «el mundo está dividido en dos. Parte de él está bajo la guía de los infieles como (el presidente estadounidense George W.) Bush, y la otra mitad bajo el estandarte del Islam».
Además de que una parte de la población de Pakistán apoya abiertamente a los talibanes (que fueron formados en escuelas coránicas en ese país), los servicios secretos y las fuerzas armadas mantienen una tensión latente, ya que albergan en sus filas a oficiales que ayudaron a sostener al régimen de Kabul al menos hasta antes del 11 de setiembre.
Desde que Musharraf alineó a su país con EE.UU. después de los atentados, produjo varias purgas en el ejército para desligarse de los grupos pro talibanes, aunque no se descarta la eventualidad de un golpe de Estado que lograría algún consenso en la medida en que el conflicto se prolongue y las víctimas civiles se multipliquen. Por ello, fuentes del Pentágono estadounidense deja-ron trascender que elaboran un plan, de por sí dificultoso, para lograr el control de las armas nucleares paquistaníes en caso de que los extremistas asuman el poder.
Estas acorralaron hoy a la oposición en las montañas del norte de Afganistán, pese a la continuación de los bombardeos estadounidenses.
La misiva de Bin Laden concluía: «Oh partidarios del Islam, llegó vuestro día para que triunfemos, y aquellos que creen en Dios y en el juicio final, no deben dudar en defender el derecho a vencer al mal».
El canal «Al Jazeera» también anunció que unos mil mujahidines paquistaníes que se encontraban en la frontera norte con Afganistán entraron finalmente en este país para sumarse a las tropas de talibanes.
El llamado del empresario terrorista busca también influir en el conflicto de palestinos e israelíes, en momentos en que se intenta avanzar en el problemático proceso de paz. El presidente de la Autoridad Nacional Pales-tina (AP), Yasser Arafat, calificó de «muy peligroso» el mensaje.
«No podemos aceptar semejantes palabras contra ningún país islámico», sostuvo Arafat en Gaza, en una conferencia de prensa al término de una reunión con el primer ministro británico, Tony Blair. «Pienso y espero que la gente se dará cuenta de que el deseo de Bin Laden es crear estados de tipo talibán en todo el mundo árabe y musulmán», indicó el británico.
Dejá tu comentario