Lavagna aún duda, pero ya hay interna entre vices

Política

Si Roberto Lavagna formaliza su candidatura a jefe de Estado, entonces un referente de la Unión Cívica Radical deberá ocupar el puesto de vice. A la fórmula presidencial opositora sólo le falta, por lo tanto, definir el casillero radical para el que en este momento existen dos postulantes que pelean ese lugar en la boleta: el rionegrino Fernando Chironi y el mendocino Ernesto Sanz.

Revitalizados tras volver a jugar en las ligas mayores de la política criolla, los radicales comenzaron esta semana a precandidatear a sus dirigentes para ocupar la vicepresidencia de la Nación. El debate que se disparó en el seno de la UCR tiene al diputado Chironi y al senador Sanz como las principales cartas que exhibirá el centenario partido frente a sus ahora socios del ex duhaldismo opositor.

Chironi, comentaban ayer estrategas radicales a este diario, tiene a su favor haber sido el autor intelectual de la convocatoria a una «concertación a la chilena» contra Néstor Kirchner. Concepto que el Presidenteretomó pero para cooptara radicales y contraatacar a través de su exhortación a la «pluralidad».

«Centroprogresista» es la frase que repite incesantemente Lavagna entre sus íntimos y en cuanta entrevista gráfica concede. Y en esa línea creen los radicales que se encuadra Chironi. El legislador supo pilotear el peor momento de crisis del bloque radical y su relación con el gobernador de su provincia, Miguel Saiz, alineado con la Casa Rosada. Por eso es también una pieza clave para, una vez que se formalice la candidatura de Lavagna, reagrupar a través de Saiz a los mandatarios provinciales que hoy frecuentan el despacho presidencial: Julio Cobos -Mendoza-, Eduardo Brizuela del Moral -Catamarca-, Arturo Colombi -Corrientes- y Gerardo Zamora -Santiago del Estero-.

  • Entusiasmo

    En ese sentido, creció el entusiasmo en pos de una eventual reunificación radical con las declaraciones de Cobos criticando el proyecto del oficialismo para otorgarle a Alberto Fernández superpoderes presupuestarios. «En el radicalismo vamos a tener una posición uniforme sobre este tema y no creo concretable el proyecto», afirmó el mandatario mendocino desde su provincia.

    En esa estrategia conciliadoray unificadora de la tropa radical encuadra también Sanz. Jefe de los senadores de la UCR, Sanz es mendocino al igual que Iglesias, pero a diferencia del gobernador, este legislador de la Cámara alta milita junto a su coterráneo Roberto Iglesias -presidente del Comité Nacional- en el ala más opositora del radicalismo. La dupla Iglesias-Sanz podría entonces revertir la deteriorada imagen del radicalismo mendocino dentro del partido y aislar así a los cuadros filokirchneristas encolumnados detrás de Cobos.

    Sanz y Chironi están cabeza a cabeza por ocupar la candidatura a vicepresidente en una fórmula junto a Lavagna. Ambos participaron de la última reunión con el ex ministro oficialista en el Sheraton de la avenida Del Libertador. Sin embargo, el rionegrino saca una luz de ventaja gracias a sus más aceitados vínculos con el cuarteto de diputados que lideran El General: Jorge Sarghini, Eduardo Camaño, Francisco de Narváez y Juan José Alvarez. Los ex duhaldistas opositores y Chironi comparten semanalmente labor en la Cámara baja y tienen un trato más frecuente que el que mantienen con Sanz, ocupado en el Senado. Pero el juego está abierto, ya que el desempeño de Sanz en la Cámara alta lo posiciona mejor para ejercer el doble rol de vicepresidente y presidente provisional del Senado.

    Aunque la ingeniería electoral está en pleno proceso, estos primeros pasos -y la idea de consagrar una fórmula opositora mixta de UCR-PJ-concuerdan con la doctrina más básica del lavagnismo: a la concentración de poder kirchnerista hay que enfrentarla con una concertación de ideas. Y, además, neutralizarían una eventual fórmula Kirchner-Cobos 2007.
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