13 de noviembre 2007 - 00:00

Lavagna ya reconoce divorcio con la UCR

Como todas las parejas que no funcionan después del debut, Roberto Lavagna y la UCR intentaron seguir juntos. Pero el idilio duró poco más que una campaña política. Ayer, el ex candidato presidencial de la coalición de Una Nación Avanzada (UNA) admitió que «la UCR o algún otro de los partidos» que integraron su colectivo electoral podrían abandonar el espacio.

«En la concertación UNA, los partidos entraron con su historia, con sus estructuras, y coincidieron en torno a un programa de gobierno. Hacia el futuro cada partido tiene que decidir si quiere continuar respaldando esas ideas o si desea tomar un rumbo distinto», explicó el ex ministro de Economía de Néstor Kirchner.

  • Negociaciones

  • Tras el tercer puesto que obtuvo Lavagna en las elecciones presidenciales del pasado 28 de octubre, debajo de Cristina de Kirchner y de Elisa Carrió, el economista y el jefe del comité nacional de la UCR, Gerardo Morales, convocaron una conferencia de prensa para reafirmar su alianza política. Pero apenas 48 horas después el senador radical ya estaba negociando con la Coalición Cívica de Carrió el armado de un amplio espacio opositor en la Cámara de Diputados.

    «Obviamente, si hubiéramos sido gobierno, todos los partidos hubieran seguido en el gobierno. No habiendo sido así, cada partido puede tomar su decisión», indicó Lavagna en declaraciones a la prensa casi rozando la obviedad.Intentando minimizar el alejamiento del radicalismo, fragmentado entre kirchneristas, seguidores de Margarita Stolbizer y alfonsinistas, el ex candidato presidencial aclaró que «por ahora no hay ninguna novedad» de alejamiento, pero subrayó que «la lógica con la que se armó la concertación es ésta».

    «Yo voy a seguir trabajando en torno a UNA defendiendo una idea de país», aclaró Lavagna, quien quedó relegado al tercer puesto con 17,78 por ciento en la elección nacional.

    Morales, ex candidato a la vicepresidencia junto a Lavagna, deberá someter el divorcio entre la UCR y UNA a un plenario de radicales donde también pondrá en juego su jefatura en el centenario partido. En dos reuniones partidarias de la semana última, algunos oradores subrayaron que la coalición se terminó. «La experiencia Lavagna terminó el 28 de octubre a las 18 horas», indicó al respecto el senador nacional por Santiago del Estero, José Luis Zavalía. Los denominados radicales K también darán pelea por la conducción del partido y postulan al rionegrino Pablo Verani para suceder a Morales. Tras la indiferencia de Lavagna con sus socios radicales durante la campaña presidencial, donde el ex ministro los mortificaba balbuceando estrofas de la marcha peronista, ahora la cúpula radical deberá reordenar su estrategia para las legislativas de 2009. El peronismo lavagnista también quedó vaciado de poder en la Cámara de Diputados, donde su bloque se vio reducido a un solo legislador: Jorge Sarghini, quien ya anunció que no compartirá bloque con la UCR.

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