18 de abril 2007 - 00:00

Legisladores, por ahora, prefieren mirar (no hacer)

Alberto Balestrini
Alberto Balestrini
Los poderes legislativos de la Argentina y de Uruguay no intervendrán en el conflicto diplomático por la instalación de la pastera finlandesa Botnia en Fray Bentos. Con su demorado debut previsto para el 7 de mayo, el Parlamento del Mercosur se mantendrá al margen de la crisis bilateral para preservar así su futuro funcionamiento mientras representantes de la Casa Rosada y del gobierno de Tabaré Vázquez intentan destrabar el diferendo desde Madrid.

La decisión de mantener a los mercodiputados al margen de la pelea por la pastera Botnia fue ratificada ayer por el kirchnerista Alfredo Atanasof, presidente de la Comisión Parlamentaria Conjunta del Mercosur, y por el titular de la Cámara de Representantes de Uruguay, Enrique Pintado.

«Se trata de un diferendo y no de un conflicto. Esto queda a cargo de los poderes ejecutivos de nuestros países y se debe resolver en España», imaginó un curioso juego de palabras Pintado, del Frente Amplio, partido de Tabaré Vázquez. Atanasof y el legislador uruguayo se plantearon como premisa básica preservar el funcionamiento del Parlamento del Mercosur frente a la disputa que Kirchner y Tabaré mantienen por la pastera Botnia.

El Parlamento del Mercosur debía comenzar sus sesiones el pasado 26 de marzo, en Montevideo, pero la falta de designación de algunos legisladores de los países integrantes del bloque obligó a postergar la instalación del cuerpo. Marginar a este cuerpo legislativo de la pelea entre la Argentina y Uruguay es también una forma indirecta de contener una eventual mediación del verborrágico Hugo Chávez, personaje poco grato para el gobierno uruguayo. Venezuela cuenta con un representante, Alfredo Murga, del chavista Movimiento V República, quien ayer participó de la reunión realizada en el Salón de Honor de la Cámara de Diputados a partir de una invitación que Atanasof le hizo a Pintado.

  • Pendiente

  • Atanasof confió en que el 7 de mayo «se va a poder concretar» la instalación del Parlamento ya que « todos los países han designado sus parlamentarios, queda pendiente la designación de Brasil pero ya estamos en este proceso». El peronista detalló que la reunión permitió avanzar en los detalles de la sesión de instalación del Parlamento del bloque, el reglamento definitivo del cuerpo y la posibilidad de alcanzar un acuerdo interinstitucional entre los órganos del Mercosur y el Parlamento. Pintado aseguró que las diferencias por las asimetrías, e incluso por el diferendo bilateral entre la Argentina y Uruguay por las pasteras, «no van a alterar la vocación mayor del Mercosur» y este nuevo espacio «permitirá buscar las mejores resoluciones para cada parte».

  • Enojo

    Sin embargo, las asimetrías entre los socios del bloque sí generaron el enojo de Pintado, quien parafraseando a Tabaré cuestionó la «limosna» de los socios mayores del Mercosur, y reclamó acceso real a los «mercados» y la posibilidad de discutir «acuerdos comerciales» con terceros países.

    Del encuentro, participaron también el senador Alfonso González Núñez y el diputado Carlos Martínez del Partido Colorado de Paraguay; el senador Eduardo Ríos y el diputado Juan José Domínguez del Frente Amplio de Uruguay; los diputados Florisvaldo Fier, del Partido de los Trabajadores de Brasil, y Alfredo Murga, del Movimiento V República de Venezuela, y el senador Fabián Ríos ( FPVCorrientes).

    Los que integrarán ese cuerpo regional en representación de la Argentina son los kirchneristas Alfredo Atanasof, Alberto Balestrini, Beatriz Rojkés de Alperovich, Rafael Bielsa, Héctor Daza y los radicales Fernando Chironi y Ricardo Jano, el arista Eduardo Macaluse y el lavagnista Jorge Sarghini. Sesionarán en Montevideo y podrían cobrar hasta seis mil dólares por mes, salario compatible con lo que ya cobran como diputados en la Argentina, algo así como u$s 3 mil al mes.
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