28 de abril 2005 - 00:00

Lo mejor visto sobre Frondizi a 10 años

Haya resultado que agrade o no Ambito Financiero difundió por primera vez en el país a muchos hombres posteriormente famosos, como serían Pedro Pou, Domingo Cavallo y su Fundación Mediterránea e inclusive el lanzamiento de Carlos Menem y Martín Redrado junto con Bernardo Neustadt. También destacamos en primer lugar para el país la seriedad y la alta perfección de la economía de Chile. Desde ya las primicias como el plan Austral, el Pacto de Olivos y muchos más. Pero hay algo que siempre nos enorgulleció: hace más de diez años iniciamos la reivindicación histórica del ex presidente Arturo Frondizi, algo hoy generalizado. Se publicaron muchos artículos en el décimo aniversario de su fallecimiento. Pero gente de este diario, que conoció bien a Frondizi, coincide que el recuerdo afectuoso con más profundidad y claridad de ejemplos lo escribió el economista Juan Carlos de Pablo en «El Cronista». Tal vez le faltó agregar algo más del ex presidente cuando por una afección del habla se retiró tempranamente de la vida pública, a una edad en la que aún tenía mucho que ofrecer y brindar al país. Había sido muy hostigado antes y después de gobernar a la Nación y, en decisión lamentable, no quiso darle a sus críticos la ventaja de que se ensañaran también sobre su hablar defectuoso cuando, en realidad, no era brillante por su locuacidad sino por su inteligencia y forma de razonar. Veamos algunos párrafos de la nota del economista De Pablo:

Es difícil exagerar cuando se habla a favor de Frondizi, pero llevados por el entusiasmo algunos son propensos a no entender por qué sus adversarios actuaron como lo hicieron.

Admiro en Frondizi su corajeintelectual, porque cuando se vio teniendo que asumir máximas responsabilidades ejecutivas, y que con la Declaración de Avellaneda (de 1945) y Petróleo y Política (de 1954) no llegaba ni a la esquina, las dejó de lado y se puso a buscar con qué presentarle batalla al subdesarrollo. Esto, que muchos califican como traición, para mí es realismo,.

Admiro en Frondizi su coraje personal, porque un mediocre o un timorato se hubiera paralizado frente a los 30 y tantos golpes militares, comenzados desde el mismísimodía en que asumió. Me hace acordar a Winston Churchill, otro que arremetió contra las circunstancias.

Admiro en Frondizi haber tomado al mundo como es, no como le hubiera gustado que fuera.

Ahora Frondizi es el único que integra la lista de grandes presidentes argentinos del siglo XX, pero que en su momento fue muy discutido.

El desarrollismo tiene que ser analizado profesionalmente, no simplemente como una bandera para emocionarnos o criticar. De dicho análisis, más que un planteo general, lo que tiene que surgir es el método de implementación de las políticas.

Es fácil diagnosticar que si las exportaciones no pueden crecer, y las importaciones aumentan con el PIB, cualquier estrategia de desarrollo pasa por la sustitución de importaciones; que si más de 30% de las importaciones son de petróleo, la batalla tiene que comenzar por ahí; y que si encima se extrae petróleo y se le vende a YPF a precios inferiores a los de importación, el negocio para el país es redondo.

Privilegiando la inversión directa, nacional o extranjera.

La personalidad de Rogelio Frigerio explica la velocidad, y la forma, en que se negociaron, firmaron e implementaron los contratos petroleros.

• Protección

Más discutible es la manera en que se introdujo la fabricación de autos. Veinticuatro firmas se instalaron, sobre la base de una protección efectiva altísima. Aun con criterios de la época muy probablemente se exageró.

Pongámonos en los pantalones de un militar argentino; 1958, menos de 3 años después de la Revolución que echó a Perón, llega a la presidencia alguien... porque hizo un pacto con Perón. Encima, la eminencia gris detrás de Frondizi había sido comunista en su juventud. Y como si esto fuera poco, a los pocos meses de iniciado el gobierno, en Cuba llega Fidel Castro, quien comienza a fusilar militares. Califique a los militares como le parezca, pero pensemos que la tensión se alimentaba de los dos lados, y sobre todo de las circunstancias.

Lo mismo Perón. ¿Qué necesidad tenía de poner al sindicalista Andrés Framini como candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, en los comicios que precipitaron el golpe de Estado contra Frondizi?

Lo que tenemos que hacer, a propósito del décimo aniversario del fallecimiento de Frondizi, es imitarlo en elevar la puntería. Analicemos su período como parte de la tragedia argentina, donde los actores muchas veces son presas de las circunstancias. Y dentro de ello apreciemos su coraje personal e intelectual, que intenta superar una coyuntura estableciendo un rumbo importante.

Leamos sus jugosísimos discursos, y también biografías suyas, separando lo circunstancial de lo permanente, no temiendo puntualizar aspectos donde quizás con más información o algo de prudencia las cosas podrían haberse implementado mejor.

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