Lo que Duhalde quiere y no se anima a decir
-
Caputo destacó la apertura de ofertas para una nueva etapa de la Red Federal de Concesiones
-
Lesa humanidad: Casación negó las domiciliarias de Adolfo Donda y Bernardo Caballero
•Purgatorio
• Ese mismo domingo, Juan Carlos Romero había estado de visita en el chalet de los Duhalde y hubo detalles del diálogo que dejaron heridas en el Presidente: «¿Cómo viene a decirme que ellos, los menemistas, me aseguran en una negociación que me van a dejar las manos libres en Buenos Aires? ¿Menem me a va a asegurar algo que ya tengo? ¿Romero me va a decir que no se me va a meter en la provincia? Por favor, deberían darme otro trato».
•Seguidores
• La idea de ganar tiempo tiene algunos seguidores entre los gobernadores peronistas, que creen que la fecha del 30 de marzo puede mantenerse, pero que sería conveniente acercar la interna a las presidenciales. En eso coinciden con Duhalde en que deberían ser después de febrero. Los gobernadores querrían así evitar que el Presidente conviva con un candidato del peronismo ya elegido entre el 15 de diciembre y el 30 de marzo. Duhalde ha escuchado de los mandatarios la idea de que seis meses en esas condiciones pueden convertirse en un calvario, que precipitaría un adelantamiento de la entrega del gobierno -como el de Alfonsín en 1989-, por ese efecto de que todos los factores de poder abandonarían al gobierno en medio de una crisis. «No te atienden ni los cafeteros», ha escuchado de los gobernadores Duhalde.
• Esta estrategia la apoya también Reutemann con el propósito de no someter al país a una cruda pelea interna en medio de la crisis económica. Como Duhalde, el gobernador de Santa Fe preferiría que el respiro de los mercados diera lugar a posponer también de las presidenciales, aunque las intenciones de uno no tienen nada que ver con las del otro. Duhalde piensa en esa postergación inconfesable, tanto que se mortifica con el proyecto de ley que mandó ayer al Congreso vetando cualquier prolongación en el poder, como una oportunidad de fraguar una candidatura anti-Menem, fuera con Kirchner, De la Sota, el imposible Reutemann o, de última, de él mismo. Para Reutemann, es más un deseo de buen gobierno en el futuro del cual se bajó ya como protagonista.




Dejá tu comentario