18 de octubre 2004 - 00:00

López Murphy se encadenó a una senaduría por si Macri va a la provincia

Ricardo López Murphy
Ricardo López Murphy
Que aproveche el momento Martha Maffei, la candidata a senadora del ARI en la provincia de Buenos Aires: nunca estuvo tan cerca como hoy de salir segunda en la contienda del año que viene. Es una hipótesis, claro. En rigor, con esta afirmación, se pretende hacer notar qué daño se produciría en las corrientes que lideran Mauricio Macri y Ricardo López Murphy si, como parece en estos días, se presentan separados en la provincia de Buenos Aires.

Como adelantó este diario el viernes, Mauricio Macri ha comenzado a contemplar la posibilidad de competir en la provincia de Buenos Aires. ¿Qué lo inspira? Por un lado, el menor índice de rechazo que percibe respecto de su figura en los votantes de ese distrito, a diferencia de lo que sucede en la Ciudad de Buenos Aires, donde la campaña de Aníbal Ibarra consistió en levantar una ola de publicidad negativa contra su apellido. Por otro, la posibilidad de que la elección porteña del año próximo se organice como una gran polarización entre Elisa Carrió y el candidato del gobierno, en la que cualquier alternativa esté condenada al tercer lugar.

• Interpretación

Ricardo López Murphy, quien tuvo contacto con varios allegados a Macri durante el fin de semana, interpreta de otra manera la conducta del presidente de Boca. El cree que Macri es nada más que un pseudópodo de Eduardo Duhalde, tan subordinado al caudillo de Lomas de Zamora que estaría dispuesto a sacrificar su propia carrera electoral con tal de prestar el servicio de dividir a la oposición. Es cierto que Macri coqueteó con Duhalde de manera sospechosa, que en su experiencia porteña casi todos sus apoyos provenían del duhaldismo y que, merced a las mediaciones de Ramón Puerta, mantiene con el ex mandatario un túnel siempre habilitado. Pero de ahí a planificar su suicidio tal vez haya un paso que Macri no tiene pensado dar.

Después de enterarse de que el titular de Compromiso para el Cambio examina su lanzamiento como candidato bonaerense, López Murphy resolvió endurecer más su postura: realizó declaraciones ratificando su intención de ser candidato a senador, bloqueando esa posición. A los hombres de Macri les advirtió que está dispuesto a ser generoso en la lista de diputados. En el macrismo se sorprendieron con esta reticencia, que interpretan de manera obviamente negativa: «Dice que quiere armar una gran coalición de oposición al gobierno, pero debería aclarar que lo hará siempre y cuando él sea el candidato a senador de esa coalición en la provincia de Buenos Aires», observó delante de este diario ayer -con sorna-uno de los integrantes del círculo áulico del presidente de Boca. En realidad, la inflexibilidad de López Murphy con las estrategias electorales trae en el macrismo la memoria de lo sucedido en la Capital, donde el economista mantuvo su sostén a la candidatura de Patricia Bullrich, aunque eso alejara las chances del centroderecha de ganarle a Aníbal Ibarra en la primera vuelta.

Más allá de estos reproches y sospechas, que sólo exhiben las dificultades enormes que tiene la configuración de una fuerza respetable de oposición al gobierno, la irreductibilidad de López Murphy con la senaduría abre varias vías de acción para Macri:

• Una de ellas es revisar otra vez su plan y pensar en una postulación porteña. Es lo que sueñan quienes dependen de su arrastre para ganar bancas en la Capital. O los que, sin tener esa urgencia, quieren evitar que Macri se enfrente a Duhalde el año que viene, ya que esa pelea los obligaría a optar entre dos patrones. Por eso, desde ahora hasta fin de año, muchos duhaldo-macristas preparan mil agasajos en la Ciudad de Buenos Aires para evitar que el ex candidato a alcalde derive hacia otro distrito.

• Otra posibilidad es que Macri se resigne a que López Murphy sea el candidato a senador y encabece la lista de diputados en la provincia. Sería tal vez una resolución prematura, aunque demostraría (con más fuerza que la que pretende el ex ministro de Economía) que su eventual socio está dispuesto a ir contra Duhalde. Fuera de bromas, este cuadro abriría la incógnita sobre cómo este sector se haría representar en la Capital Federal.Ya López Murphy manifestó varias veces ante sus íntimos la dificultad de vestir ese santo: ¿Marcos Aguinis?, ¿Adalberto Rodríguez Giavarini?, ¿Enrique Olivera, quien ya decidió competir por la Legislatura local desde la UCR? ¿Habrá, como se sospecha, un ofrecimiento a otra figura menos previsible, procedente del campo de la economía, por el lado del macrismo? Son incógnitas importantes que quedarían abiertas si la oferta bonaerense incluye a las dos primeras figuras.

• Hay una vía menos llamativa, pero acaso más previsible: que Macri refuerce su campaña bonaerense para demostrarle a López Murphy, encuesta en mano y después de un par de meses, que tiene más arrastre que él en el distrito. Por alguna razón, la agenda del presidente de Boca se ha cargado de compromisosen la provincia, que recorrecasi todos los días de la semana en su conurbano y en su interior. Este movimiento se completa con una presunción: contra lo que sostiene su principal asesor político entre amigos, la posibilidad de absorber al radicalismo se ha complicado para el economista desde este fin de semana. La convención bonaerense de ese partido concedió a los disidentes internos todo lo que pretendían. Eso sí, retuvo en el mando centralizado del Comité Provincia la posibilidad de realizar cualquier alianza provincial.

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