Macri acordó con López Murphy
La excusa fue una comida en Mendoza, con buenos vinos para agasajar a un abstemio: Mauricio Macri. Los demócratas de esa provincia, integrantes del partido de Ricardo López Murphy, dieron este fin de semana una puntada definitiva para un acuerdo entre esos dos dirigentes en las elecciones legislativas del año próximo. Será el desafío más importante que encontrará el poder de Néstor Kirchner. La disposición de las candidaturas todavía está en un tubo de ensayo: provisoriamente, hay que imaginar al economista en la provincia como candidato a senador y a Macri encabezando la lista de diputados porteños. Esta perspectiva establece un límite para Duhalde, obligado a un obvio acuerdo con Néstor Kirchner, por lo menos hasta 2006. Y genera un dilema para los peronistas que hasta ahora se alinearon con el presidente de Boca, sobre todo en la Ciudad de Buenos Aires.
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Mauricio Macri y Ricardo López Murphy
Pero más allá de lo que pudieransoñar el vocero de Duhalde, Carlos Ben, desde la secretaría de prensa azul y oro, o el diputado ultraduhaldista Daniel «Chicho» Basile, la política no es tan elástica como se supone en los bares. Esta conjugación entre Macri y López Murphy definirá otra, mucho más inevitable, entre el mandamás del PJ bonaerense y Néstor Kirchner. En uno y otro caso se trata ahora de determinar la ingeniería electoral de esos acuerdos. Pero las fuerzas destinadas a producirlos ya están actuando.
• Dilema
El sentido común se impone casi siempre cuando se trata de buscar el poder. Es muy sensato que una corriente que pretenda modernizar la sociedad, racionalizar la vida económica o reinsertar al país en la escena internacional, tiene poco que ver con el duhaldismo y sus expresionesdel conurbano. Pero esto no significa que las cartas estén definitivamente echadas. Los peronistas que, en la Capital y en el resto del país, se acercaron a Macri -muchos de ellos forman parte de su bloque de legisladores porteños-están comenzando a padecer un dilema. Y el propio jefe de Compromiso para el Cambio deberá ser muy creativo para ofrecerles también a ellos un destino mejor que volver con la cola entre las piernas a hacer la fila del nuevo acuerdo Duhalde-Kirchner.
¿Habrá un peronismo que se volcará a esta nueva opción de centroderecha? Macri y algunos dirigentes como Rodríguez Larreta apuestan decididamente a abrir esta senda. «Nuestro acuerdo sólo tiene sentido si sumamos también a peronistas y radicales», le dijo el presidente de Boca a López Murphy. El ex candidato a presidente se comprometió con esa idea antes de lo previsto. No sólo ha comenzado a hablar de la conveniencia de hacer acuerdos con dirigentes de la línea media del peronismo -lo que en un hombre de su pelaje llama a sorpresa-sino que ha comenzado a reunirse con algunos de ellos, sobre todo en la zona norte del Gran Buenos Aires. Para desentrañar estas incógnitas habrá que atender a lo que digan ambos en el seminario que organizan varias fundaciones afines a sus partidos para los próximos días en el Sheraton Hotel (la nómina de disertantes está hecha a la medida de las fantasías conspirativas de Kirchner). Lo demás lo dirán la historia y la capacidad de estos dirigentes para recaer en el eterno tercer partido de la política argentina o para alumbrar una nueva configuración, capaz de demostrar que esa política agotó un ciclo de 50 años.



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