Oficinas del Gobierno porteño fueron asaltadas durante el fin de semana, a metros del palacio municipal, y según Mauricio Macri, el robo obedeció a « intereses mafiosos que han dominado muchas cajas en la Ciudad y que se resisten a aceptar lo que pasó, y que ahora hay un cambio, una nueva forma de hacer política».
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De ese modo, el jefe de Gobierno rechazó la posibilidad de que se tratara de un robo común o de deficiencias en el sistema de seguridad, a cargo de una empresa privada.
De acuerdo con el relato, habrían sido seis ladrones vestidos de policías los que ingresaron al edificio de Avenida de Mayo 591, a metros del palacio municipal, que se encuentra al 525 de esa calle. Los delincuentes habrían ingresado a las oficinas de la Jefatura de Gabinete que conduce Horacio Rodríguez Larreta, pero no a su despacho, que está en el palacio.
También ingresaron al segundo piso donde están las oficinas y el despacho del ministro de Desarrollo Social, Esteban Bullrich. El lunes acudió allí la Policía Científica para verificar la rotura de un cajón de escritorio donde supuestamente había guardado dinero que no fue sustraído.
Los delincuentes se llevaron computadoras, que según Larreta contenían información importante de los planes de gobierno.
Los falsos policías les entregaron a los custodios del edificio un documento apócrifo y les permitieron la entrada.
Detrás de los falsos policías ingresaron otros cuatro ladrones, quienes amenazaron con armas de fuego a los guardias, los encerraron en baños y rompieroncerraduras de dos oficinasen las que había cuatro computadoras.
Rodríguez Larreta explicó que esas máquinas contenían «muchos datos del funcionamiento del Gobierno, de los planes, de lo que estamos previendo para el año, del presupuesto».
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