Duhalde se ufanaba este fin de semana de haber conseguido lo que pretendía de Mauricio Macri. «Misión cumplida», le dijo el intermediario que había enviado a parlamentar con el presidente de Boca Juniors. ¿Qué se había decidido? Que Macri no competirá en la provincia de Buenos Aires.
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El temor de Duhalde a la competencia que el macrismo podría plantearle a su PJ se hizo más notorio cuando comenzó a circular la última encuesta elaborada por la Universidad de Lomas de Zamora, donde abreva el ex presidente. Allí se consignaba -como informó en su momento este diario- la buena performance de Cristina Kirchner (alrededor de 29%), el relativo buen desempeño de Macri (14%) y la debacle de Chiche Duhalde (9%). Lo más interesante fue el lugar de la medición: Lomas de Zamora.
A partir de estos datos, Macri comenzó a recibir un huracán de consejos para que desistiera de presentarse en la provincia. Vaya a saberse cuál era el tono de esas recomendaciones. Porque un ex comisario de la Policía Federal --retirado por pedido de la primera dama-llegó a escucharle inquietudes extrañas acerca de qué podría pasar con su seguridad en el hipotético caso de enfrentar al duhaldismo. Rara prevención en alguien que luce amigo del caudillo de Lomas.
Este fin de semana, el presidente de Boca habría decidido su destino en línea con los deseos de Duhalde. Aunque todavía le queda un tramo en su operación política del distrito: negociar con Ricardo López Murphy la composición de la lista que enfrente al gobierno el año que viene. Para que esa transacción se realice con ventaja, Macri debe todavía mantener la incógnita acerca de su verdadero destino electoral. Tiene lógica, ya que López Murphy será más concesivo si se trata de evitar el lanzamiento de su competidor en un terreno que él quiere para sí.
• Lanzamiento porteño
Macri, mientras tanto, ensayará un lanzamiento en la Ciudad de Buenos Aires. ¿Competirá allí como diputado? Todavía se desconoce ese destino, sobre todo porque se trata de una apuesta tal vez más osada que la de enfrentar al duhaldismo. En otras palabras,puede salir tercero en comicios en los cuales Elisa Carrió tiene mucho para ganar y en los que el gobierno cuenta con cantidad de recursos: sobre todo si se le suma el aparato del Gobierno de la Ciudad. Gran desafío, entonces, el que encaró Macri, palanqueado por encuestas que confeccionó a su pedido Artemio López, el encuestador de Néstor Kirchner. Debe superar dos malos augurios: el de salir tercero y -más probable todavía-el de obtener menos votos que los que consiguió cuando enfrentó a Aníbal Ibarra como jefe de Gobierno.
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