Macri se previene de ataques de campaña

Política

Mauricio Macri posó ayer detrás de una escenografía armada con afiches en su contra. Tapas de revistas que lo acusaban de haragán o aludían a su divorcio, carteles que emulan los del PRO con leyendas como «sería bueno Buenos Aires, para los Macri» y otras versiones de sus propias pegatinas utilizó el candidato para denunciar una «campaña sucia» en su contra.

Además, en la sede porteña de Compromiso para el Cambio, Macri dijo que Jorge Telerman y Daniel Filmus deberían pedir licencia en sus puestos, como ha hecho él tanto en Boca como en Diputados. Por cierto, al jefe de Gobierno porteño ya en su entorno le aconsejan que deje el cargo pidiendo una licencia, pero es complicada esa situación para Telerman, quien, sin tener vicejefe, debería concederle el mando al peronista Santiago de Estrada, titular de la Legislatura porteña y actualmente adherente a Macri.

Tratando de no confrontar con agresividad, el candidato a jefe de Gobierno porteño aseguró que, si gana la elección, «en 2011 no vamos a hacer campaña los últimos 30 días antes de los comicios» y tampoco «corte de cintas» en ese período.

Disparó así contra Telerman, de quien los macristas se quejan por el despliegue publicitario camino al cuarto oscuro del próximo 3 de junio. Macri no acusó directamente, pero dio a entender que cree que los afiches en su contra provienen tanto del gobierno que apoya a Filmus como de Telerman. Pidió que se cesara en ese sentido y que en cambio se «hagan propuestas».

También Macri atribuyó a lo que llama «campaña sucia» que se haya involucrado a uno de sus legisladores en la denuncia que desde el kirchnerismo se formuló contra la administración porteña por el supuesto comercio de publicidad con una empresa investigada en el marco del caso Skanska.

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    «Los medios también responden a una campaña de difamación. La campaña sucia está en la calle, vuelven a hacer lo mismo que en 2003 y en 2005», dijo Macri, en alusión a las tapas de revista de meses atrás que se pegaron en los últimos días.

    Según Macri, la campaña está financiada por «los políticos que acostumbran a hacer política de esta manera» y que él rendía cuentas de su campaña a la organización no gubernamental Poder Ciudadano. «Si no pueden rendir cuentas de los gastos de campaña, menos pueden administrar la Ciudad», disparó contra Telerman.

    «Estamos auditando lo que están gastando nuestros adversarios», advirtió y pidió «discutir ideas en un marco de transparencia como siempre han defendido el PRO y el ARI también».

    «No vamos a hacer ninguna inauguración en tiempos electorales. Las cosas hay que comunicarlas antes», señaló Macri, otra vez crítico del jefe de Gobierno. «Quedan veinte días para la elección y nos comprometemos a hacer cada día una nueva propuesta», señaló el candidato, que hoy recorrerá el barrio porteño de Villa Urquiza junto con el dirigente Juan Carlos Blumberg.

    A su vez, Macri confió ante movileros, periodistas y un reducido número de adherentes y legisladores, como la diputada nacional Paula Bertol y Esteban Burzaco, que espera nuevas agresiones de sus adversarios. Por eso dijo que llamaba a que sus adversarios «desvíen la energía hacia propuestas. Basta de hablar y que comiencen a hacer. Hay mucho discurso y nada concreto».
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