5 de mayo 2005 - 00:00

Malvinas dominó sesiones del Congreso

El Congreso fue copado ayer por los debates sobre la inclusión de Malvinas como territorio británico en el borrador final de la futura Constitución de la Unión Europea. Toda la verborragia malvinense de senadores y diputados terminó en un ejercicio de críticas y defensas a Rafael Bielsa y la política exterior argentina, en la que quedó involucrada hasta Cristina Kirchner.

Miguel Pichetto
, jefe del bloque PJ, dio el puntapié inicial para la pelea en el Senado cuando acusó a Eduardo Menem -autor de la iniciativa para repudiar el avance inglés sobre Malvinas- de querer esmerilar la imagen -ya maltrecha en el Congreso para ese entonces- de Rafael Bielsa con oportunismos, al cuestionar el manejo de la política exterior argentina y la demora en informar sobre ese conflicto con la UE.

Cristina Kirchner
y Ramón Puerta siguieron ese ataque contra el hermano Eduardo, aunque la primera dama terminó invitando a Bielsa en ese mismo momento por teléfono a que concurriera a las comisiones a explicar la situación del país y las acciones que la Cancillería había llevado adelante para protestar por la declaración europea. (Ver nota aparte.)

Mientras la primera dama hacía la citación al canciller, Puerta argumentaba para defender a Bielsa: «Un gobierno no tiene que decir cuándo se entera, se confía en el equipo o no se confía. Pero si se lo mantiene se confía y no hay que preguntar por qué o cuándo se informa. Es una estrategia del equipo», dijo.

Cristina K
también tomó el camino de criticar a sus pares para defender al gobierno: «Teníamos obligación absoluta de conocer este tema, sobre todo los parlamentarios que viajan a menudo a foros internacionales».

• Curiosidad

Mientras tanto, en Diputados estallaba el mismo tema, pero con ribetes curiosos. Mientras el radicalismo atacaba por negligencia a la Cancillería y por no haber informado a tiempo, Carlos Ruckauf, sorprendentemente, defendió a Bielsa aclarando que no « había que hacer distinciones políticas. La Cancillería hizo todo lo que tenía que hacer» e incluso salvó del conflicto al embajador ante la Unión Europea, Jorge Remes Lenicov: «El ya hizo una presentación en Bruselas», dijo.

Gracias a ese debate se demoraron las votaciones en ambas cámaras. En Diputados, el peronismo consiguió reunir quórum para comenzar el debate del proyecto de desfederalización de drogas para casos de narcotráfico en montos menores y la ratificación del acuerdo transitorio entre el gobierno y Edelap. Con el apoyo de todos los peronistas, incluso todos los disidentes que olvidaron las disputas dentro del bloque por la interna bonaerense, el bloque transversal Convergencia y varios provinciales, el oficialismo arañó los 129 presentes contra el resto de la oposición. Pero después de ese éxito se enfrascaron en discusiones.

El Senado había sido más productivo a pesar de los cruces por Malvinas y la Constitución de la Unión Europea aunque quedó para el final de la sesión el proyecto que establece el nuevo marco para el PAMI, ley para la que fue citada su actual interventora, Graciela Ocaña.

Votó la citación a
Antonio Boggiano para que presente su descargo ante la Cámara, el acuerdo de Nilda Garré como nueva embajadora en Venezuela, y el pliego del nuevo jefe de la Fuerza Aérea, Eduardo Schiaffino, que fue ascendido al grado de brigadier mayor.

Dejá tu comentario

Te puede interesar