El gobierno decidió adelantar la temporada de pesca del calamar en las aguas internacionales del Atlántico Sur, para que los pesqueros nacionales compitan con los asiáticos en la milla 201, que es el límite de la zona de exclusión.
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De esta manera, el gobierno por primera vez lleva la puja soberana en la zona alrededor de Malvinas que se disputa con Gran Bretaña a un nivel comercial, ya que existen buques con licencias que entregan las autoridades británicas que administran las islas Malvinas para pescar en la zona de exclusión. Dentro de la estrategia argentina se estableció que si la especie calamar Illex, que migra de las aguas argentinas a las Malvinas, es capturada antes, es decir en vez de pescarla en febrero se la pesca en enero, el nivel de captura que pueden negociar los británicos sería menor.
La Resolución 10/2005 publicada en el Boletín Oficial el 12 de diciembre pasado se indica que el Consejo Federal Pesquero, en acuerdo con la Cancillería argentina, decidió que buques pesqueros de bandera extranjera -en su mayoría asiáticos- que pesquen dentro de la Zona Económica Exclusiva de la Argentina, sin el correspondiente permiso de pesca, serán sancionados de acuerdo con la Ley Federal de Pesca N° 24.922.
Esta norma permite que no sólo se sancione a los responsables directos, sino que se instruya «los procesos legales pertinentes a fin de aplicar esas sanciones a las personas físicas o jurídicas que puedan resultar legalmente responsables, en razón de mantener una relación jurídica o económica».
La Argentina se reserva el derecho de realizar acciones legales con las empresas pesqueras de bandera extranjera que operan sin la debida autorización argentina.
Dado que en los últimos tres años las autoridades argentinas realizaron un cierre anticipado de la temporada de pesca por «escasez biológica del calamar», el gobierno argentino aspira a que al menos 20 barcos de empresas privadas, de bandera nacional, zarpen a buscar el calamar Illex en la milla 201 y, de esta manera, competir frontalmente con cerca de los 60 buques con licencias otorgadas por los británicos y que pescan en el límite exclusivo argentino.
Con el establecimiento de multas a los buques que pesquen dentro de la zona económica exclusiva se pretende amedrentar a los buques intrusos para que sepan que la Argentina es competitiva, al tiempo que se abre una cadena de responsabilidades porque no sólo se sanciona al buque sino a la empresa vinculada y se notifica al país de origen. Esta estrategia argentina se contrapone a la extensión de las licencias anuales de pesca que planea el gobierno británico de Malvinas que prolongaría sus cuotas pesqueras a plazos de 25 años.
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