6 de junio 2005 - 00:00

Más gasto: habrá 200 nuevos cargos políticos en Capital

La Legislatura porteña votará esta semana la creación de 200 cargos políticos distribuidos en toda la Capital. Será el comienzo de la puesta en marcha de la Ley de Comunas que crea pequeñas alcaldías para atender problemas barriales y descentralizar, en teoría, el poder del Gobierno de la Ciudad. Servirán, se sabe, como relevo dorado de las bancas que deberán abandonar los legisladores que no pueden renovar su mandato. Este es un país donde los políticos nunca se jubilan ni dejan la actividad para volver a la profesión de origen. Servirán estos cargos también para distribuir canonjías siempre necesarias en las internas partidarias. Esto imputado al bolsillo de los porteños. Como en todo proyecto de la Legislatura, existen todavía más desacuerdos que consensos. No se sabe aún la fecha en que se elegirán los nuevos alcaldes comunales, cómo se dividirá la Ciudad ni si podrá haber partidos en las pequeñas alcaldías, lo que compite de lleno con el disfrute de los nuevos puestos a los partidos grandes. Sólo algo es seguro: la cantidad de cargos por crear.

Aníbal Ibarra
Aníbal Ibarra
La Legislatura porteña intentará esta semana crear más de 200 cargos políticos en la Capital Federal, cuando sancione la mentada Ley de Comunas que dividirá al distrito en zonas. Cada una de esas comunas estará a cargo de una junta de siete miembros que votarán los vecinos en 2007 por primera vez. La ley es consecuencia del mandato de la Constitución porteña y viene postergada desde hace seis años, pero ahora parece haber acuerdo entre los diferentes bloques para sancionarla. El miércoles habrá una sesión especial con ese propósito, a pedido del flamante interbloque que conformaron el macrismoy sus recientes socios de Recrear.

La propuesta, además de firmarla los 20 diputados de esa surtida bancada, la aprobaron otros treinta legisladores, que afirman que este año finalmente se concretará la partición de la Capital Federal. Las comunas tendrán una acotada independencia económica y las funciones que le impone la carta magna local, como ocuparse de los servicios públicos, pero no podrán cobrar impuestos. Se trata de la descentralización de la administración, pero no tanto.

La norma fue aprobada en general el año pasado y, en particular, encontró acuerdo días atrás en la Comisión de Descentralización que preside el socialista Roy Cortina. Ese consenso es sólo para las funciones y las atribuciones, pero los puntos de la polémica no están saldados.

• Tentación

Los desacuerdos llegan al recinto en torno a cuántas comunas habrá en la Ciudad, con cuánto presupuesto y con qué límites. La tentación de probar suerte en los barrios es grande para muchos legisladores porteños que en 2007 ya no podrán ser reelectos, para los que no lo podrán ser tampoco este año y, especialmente, para los actuales directores de los 16 centros de gestión y participación. Esas oficinas barriales fueron creadas durante la administración de Fernando de la Rúa en la Ciudad, como piedra basal de lo que esa gestión quería transformar en comunas. Se delinearon agrupando de dos en dos las actuales circunscripciones electorales y se les dieron funciones de atender demandas de los vecinos y algunos trámites como los de registro civil y Rentas, por ejemplo. Los actuales titulares de los CGP se nombraron a suerte del reparto político, y más de dos intentarán sembrar votos a futuro desde esa privilegiada posición.

• Promesa

El propio Aníbal Ibarra les ha prometido este año a los legisladores que impulsará la descentralización, que viene acompañada de los que se denomina presupuesto participativo. La modalidad brinda la posibilidad a los vecinos de hacer una lista de demandas que, finalmente a criterio del ejecutivo, se incluyen en las partidas anuales.

El más duro escollo por sortear ahora por los legisladores, en función de aprobar algún mapa de división en comunas, tiene que ver con:


• La traza romperá con la geografía de las actuales circunscripciones electorales, lo que generará una puja territorial al momento de definir listas partidarias de postulantes a las comunas.

• Los límites que se imponga también romperán con los actuales de los 47 barrios porteños, lo que no es aceptado totalmente por los vecinos.

• El presupuesto que se asigne definirá de cuánta descentralización se trata.

Si se toma en cuenta la propuesta de la alianza de macristas con seguidores de
Ricardo López Murphy y aliados varios -un tercio del recinto-, el mapa de comunas incluiría 10 zonas. En cambio, el diseño que impulsa Cortina establece 15 comunas, mientras otros intentan dejar 16, de acuerdo con el modelo de los CGP, y también hay propuestas para establecer 8.

De cualquier manera, las zonas deben tener similar cantidad de habitantes tal como indica la Constitución local, lo que generará comunas significativamente más grandes que otras de acuerdo con la densidad de población de los barrios.

El macrismo propone crear diez comunas como una cantidad promedio
entre una veintena de propuestas que se vienen acumulando. De esa manera, las boletas del cuarto oscuro 2007 tendrán siete cargos políticos nuevos por zona para conformar las juntas comunales, que no en todos los casos necesariamente responderían al color político del jefe de Gobierno electo. Es ahí donde cobra relevancia la cantidad de dinero que manejarán los minidistritos. Los macristas proponen que esas partidas no superen 5% del Presupuesto de la Ciudad, es decir, lo mismo que se destina hoy para los gastos y sueldos de los 60 legisladores porteños, pero repartido en las diez comunas previstas por ese bloque o más o menos que acuerden los legisladores. Serán entre $ 7 y $ 8 millones por zona.

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