29 de abril 2003 - 00:00

Menem cambió comando y anuncia su eventual gabinete esta semana

Eduardo Bauzá renunció ayer al Comando de Campaña de Carlos Menem. "Vos necesitás caras nuevas ya, ahora mismo. Yo fracasé y me voy", le comunicó Bauzá personalmente. Como consecuencia, surgieron rumores sobre el alejamiento de otro hombre clave de ese equipo: Alberto Kohan. Sin embargo, el propio Kohan lo desmintió a este diario: "Yo trabajo para Carlos Menem y no tengo cargo. Voy a seguir trabajando como hasta ayer", aseguró. El gobierno trató de agigantar estos cambios buscando que alcancen a más dirigentes.

Carlos Menem y Juan Carlos Romero acordaron anoche modificar el comando de campaña con vistas al ballottage del 18 de mayo y el primer diseño estratégico. En secretísimo cónclave en la suite del piso 19° del Hotel Presidente, junto a Eduardo Bauzá, Eduardo Menem y un grupo de asesores, entre ellos el romerista Angel Torres, se aprobó incorporar a dos expertos en campañas. Uno es el ecuatoriano Jaime Durán Barba, que se presenta como un experto en ballottage. El otro es el argentino Felipe Noguera, que ha echado fama de mágico en algunas elecciones de Centroamérica.

También se conoció en ese momento el alejamiento de Bauzá como uno de los coordinadores del comando de campaña, como se cuenta más abajo. Esa señal la podrían seguir otros coroneles de Menem, no entre ellos Kohan, quien negó que fuera a abandonar sus tareas junto al candidato.

Los dos expertos en campañas han estado vinculados a otro asesor de imagen y encuestólogo, Manuel Mora y Araujo, de quien fue socio Noguera durante varios años y que se ha desempeñado hasta una fecha cercana aunque incierta, con el candidato a vicepresidente Néstor Kirchner.

•Crítica

Durán estuvo reunido el sábado con Menem y ayer con el riojano, Romero, Alberto Pierri y Antonio Cassia. Formalizó su rol como jefe del nuevo comando por su expertise en ballottages (se le atribuye haber sacado en 1998 de 56% de imagen negativa al ex presidente Jamil Mahuad) y de paso facturó varias quejas.

Criticó a Menem por no haberle hecho caso en los lineamientos que le había sugerido para el discurso del domingo a la noche desde el balcón del Hotel Presidente. Entre las recomendaciones que dejó el ecuatoriano antes de viajar ayer a su país figuran: anunciar esta misma semana un futuro gabinete, desafiar a Néstor Kirchner a una serie de debates públicos para discutir propuestas, establecer relación a nivel de economistas con el equipo de Ricardo López Murphy y, naturalmente, contratar una nueva agencia de publicidad.

La decisión de agregar estos dos nombres al ya nutrido comando de campaña la tomó la fórmula con varios propósitos:

1) Unificar las consignas, ya que la elección del domingo comprometió a Menem y Romero en realidad con tres campañas simultáneamente. Una a cargo de los hombres de Menem en las oficinas de Bauzá en la calle Esmeralda; otra que gerenció Antonio Richilo para Kohan producciones; la que acercaron algunos amigos del ex presidente incluyendo videos que nunca se pasaron por TV, como un par que hizo el realizador Souto (ex Agulla).

2) Profesionalizar en algo la campaña. El propio riojano, relatan ahora algunos quejosos, se negó a discutir hace una semana la posibilidad misma de negociar algunas alianzas con posibles amigos para una segunda vuelta electoral. Señaló a quien proponía tamaño derrotismo ante los presentes en la reunión como si hubiera cometido una falta de respeto. Nadie, se dice ahora, se animó a desmentirle a Menem la idea de que ganaba en primera vuelta.

3) Llevar adelante la principal consigna que redondeó desde la mañana Menem en reuniones con Bauzá, Kohan, Alberto Pierri, una larga sesión de golf en la localidad de Pilar y la reunión más dura de la jornada, el examen de la (in)conducta de los caciques en los comicios de la provincia de Buenos Aires. En esa cita a la que fueron también Pierri, Kohan y Luis Patti estallaron los bulones. Bauzá se quejó de que el candidato hubiera confiado en datos con origen en la Secretaría de Inteligencia de Miguel Toma, que indicaban una victoria en primer turno y que sólo sirvieron para ridiculizar al riojano. En esa reunión se escucharon quejas porque los medios para una elección mejor en la provincia de Buenos Aires nunca habían llegado a las manos indicadas (subsidio a fiscales, boletas para que no faltasen como faltaron, entre otros).

•Estallido

4) De esa reunión surgió el estallido de Bauzá por la noche. Pidió hablar con Menem y le dijo, según sus voceros, que reconocía que la vieja guardia había fracasado, que el público quiere caras nuevas y que él quería dar el ejemplo. Bauzá recordó que en la noche del domingo, en la conferencia de prensa, Menem había preguntado a los periodistas qué nombres debía cambiar. «En ese silencio del Presi pudo estar mi nombre», dijo Bauzá.

La movida de Bauzá, se dijo anoche en el Hotel Presidente, era más ambiciosa. Buscó arrastrar otros nombres de la vieja guardia como el de Alberto Kohan
, algo que anunció anoche un canal de cable ligado al oficialismo. Kohan negó a este diario que hubiera renunciado a ningún comando. «No pertenecí nunca a ningún comando y mi trabajo con Carlos Menem sigue como siempre, todos los días», dijo a este diario desde su domicilio.

5) Toda esta movida de nombres tiene un issue claro de campaña: instalar que el equipo de gobierno que puede acompañarlo si gana las elecciones es mejor que el de Kirchner. «¿Acaso creen que Lavagna es mejor que los nuestros?» Para eso esta semana piensa anunciar el nuevo gabinete de un eventual gobierno. El otro issue a instalar es que Kirchner es Alianza+duhaldismo, es decir, una fórmula más débil que la que llegó al gobierno en 1999.

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