31 de octubre 2002 - 00:00

Menem hoy con la Servini; Duhalde anunció que no va

El vértigo de la pelea dentro del peronismo por la fecha de las internas suma novedades: 1) se partió el bloque de diputados del PJ y nace una bancada peronista; 2) hoy Carlos Menem irá a la audiencia de media-ción convocada por la jueza María Servini, y Eduardo Duhalde se declara rebelde; 3) la distancia entre Menem y Duhalde parece más grande que nunca, y la suerte del partido está librada a una negociación que se hace en algún lugar y con protagonistas que se esconden. El nacimiento de esta bancada menemista va más allá de la merma que significará para el oficialismo en las sesiones; materializará un polo de oposición en materia económica, ya que esos diputados menemistas son la expresión de las ideas que tiene el ex presidente y candidato en esa materia y que están en las antípodas de lo que dicen y hacen Duhalde y Roberto Lavagna. Esto ocurre a horas de las conversaciones finales del gobierno con el FMI para un acuerdo y lo complica. Por eso, lo que le ocurre a la interna peronista va más allá de los muros de las unidades básicas.

Carlos Menem, acompañado por el pampeano Rubén Marín -ex presidente del Consejo del PJ y vice en ejercicio-, se reunirán hoy a las 11 en el juzgado electoral a cargo de María Servini de Cubría, invitados por ella a una audiencia de conciliación. La otra parte del conflicto, Eduardo Duhalde, ya anticipó ayer el apoderado Orlando Caporal que no concurrirá. Ni él ni Eduardo Camaño, flamante titular del congreso del PJ. Allegados a Menem confiaron ayer que el ex presidente hará notar a la magistrada el absurdo de postergar la convocatoria a una interna para el 19 de enero, en pleno verano, cuando buena parte de la población está de vacaciones. «Como si buscaran deliberadamente que vote la menor cantidad de gente posible», razonará Menem.

El día después del congreso nacional del PJ convocado por el duhaldismo encontró a los presuntos perjudicados, el menemismo, analizando la estrategia a seguir frente a lo que para ellos terminó siendo sólo «una puesta en escena».

Aguardarán el resultado del encuentro de Menem hoy con la jueza Servini de Cubría. «Vamos a mostrar sentido común y espíritu de conciliación», se animó a decir anoche Arias. Mientras seguían sosteniendo para la interna la fecha del 15 de diciembre, con el argumento de que no estaban solos en esa decisión, ya que se había adoptado con la venia de Adolfo Rodríguez Saá, otro precandidato.

Mientras los equipos técnicos que responden a Kohan le daban ayer los últimos toques a la plataforma electoral que enarbolará Menem en su campaña, desde ese reducto se afirmó que esta semana difícilmente haya hostilidades. Que éstas recién se producirían la semana que viene, traducida eventualmente en nuevas impugnaciones a las decisiones del congreso partidario ante la Justicia. Una de las variantes impugnatorias analizada pasó por los mandatos vencidos de muchos congresales, como en el caso de los de Tucumán.

Eduardo Menem
por su parte acusó a Duhalde de tener una actitud hipócrita porque, a su juicio, «dice que se quiere ir pero complica la interna peronista para quedarse hasta diciembre de 2003» y también lo responsabilizó de poner al justicialismo al borde de una fractura. Todo mientras se escuchaba una grabación de la última reunión del Consejo del PJ, donde un vehemente José Manuel de la Sota exclamaba: «¡Quiero internas antes del 15 de diciembre!».

•Extrañeza

En el menemismo, en cambio, les resultó más fácil cuestionar algunas decisiones tomadas por el congreso. Como la integración de una Junta Electoral de 14 miembros donde los precandidatos sólo tendrán derecho a proponer 6, es decir, que estarán en franca minoría. Lo mismo que le criticaban a la Junta menemista del Consejo del PJ. Subrayaron también la extrañeza que les produjo que a algunos congresales menemistas no les hayan llegado las invitaciones, como descartando de antemano su ausencia.

Más comprensible les resultó la presencia de algunos gobernadores (hasta no hace mucho comprometidos con el salteño Juan Carlos Romero), que en el caso de Gildo Insfrán, Julio Miranda y Eduardo Fellner -que ayer se entrevistaron con el ministro Jorge Matzkin, por fondos de coparticipación se informó en Interior-, aparecen atados a la escasez de fondos presupuestarios propios.

Anoche las especulaciones pasaban a través de interrogantes del estilo de: ¿cuántos congresales viajarán el martes que viene a Buenos Aires? El desinterés manifestado el martes al caer la tarde fue explicado de la forma más simple:
Porque no se juega ninguna candidatura. Nadie se siente motivado. «Vemos la pelea entre elefantes desde lejos», decían el martes en pleno congreso. Para los menemistas también está claro que el hecho político del congreso pasó por el número de delegados presentes, y el clima pacífico con el que se desarrolló todo. Aún cuando hubiera quienes no compartieran lo resuelto, como ocurrió con la cuarentena de santafesinos acompañados por Angel Baltuzzi y Camilo Muniagurria. Que no obstante se quedaron sentados y a la hora de elegir una nueva mesa de conducción del congreso, aceptaron sentar en la vicepresidencia que ocupó el renunciante Carlos Reutemann, a otro comprovinciano.

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