29 de julio 2002 - 00:00

Menem: "Nunca manejé ni fue mía la cuenta en Suiza"

Carlos Menem enfrentó por primera vez anoche la televisión nacional tras la publicación en los Estados Unidos de una versión que le atribuye una presunta cuenta en Suiza, producto de un soborno por encubrir atentados. Rechazó esa información como una patraña burda que desmentirá la Justicia, pero se ocupó también de aclarar que nunca tuvo una cuenta propia en aquel país. Dijo haberla abierto con fondos de una indemnización, pero a nombre de su ex esposa y sus hijos y que nunca pudo superar los 400 mil dólares luego de los originales 200 mil dólares de 1986. En un extenso diálogo con Mariano Grondona en «Azul TV» también tuvo alguna refriega con acompañantes de ese animado cuando repasó todos los temas de actualidad, incluyendo las pujas con los otros precandidatos del peronismo para la interna presidencial de noviembre próximo.

Periodista: Cómo reacciona ante esta publicación de un presunto soborno pagado para cubrir el atentado a la AMIA?


Carlos Menem:
El supuesto del agente iraní arrepentido ya prestó declaraciones hace cuatro años, ¿por qué traer de nuevo este tema a colación en un momento en que estamos en plena campaña electoral? Es muy sin fundamento esta maniobra que no tiene nada de cierto. Es una burda mentira. Fíjese este tema de los diez millones de dólares, y yo voy a dar por terminada esta cuestión si usted me lo permite. Primero se habló de tráfico de armas. Que había una cuenta con diez millones de dólares. Como ésta es una mentira tan grande como esta casa, empezaron a hablar del tráfico de drogas y del lavado de dólares. También fracasó esta maniobra. Después se inventó el tema de las armas, donde me tuvieron detenido seis meses con el resultado que ya conocemos. Y ahora, esta nueva actitud hablando de que yo habría recibido diez millones de dólares para tratar de tapar este hecho trágico, luctuoso, que hemos vivido los argentinos con motivo del atentado contra la mutual israelita en nuestro país. Pero, además, el departamento de Estado desvinculó los hechos, por más que haya reconocido que Irán es un país terrorista, este tema de la forma en que lo hemos leído. La Cancillería iraní también cerró esto y hay una revista muy importante en los Estados Unidos, en Nueva York, de la comunidad israelita, que también sale en defensa del gobierno argentino, en este caso del entonces presidente de los argentinos.

P.: Llamó la atención que el que firmara la nota fuera el corresponsal de «The New York Times» en Buenos Aires...


C.M.:
Este corresponsal tendría que haber sabido que este tema hace cuatro años estuvo en la tapa de los diarios y que quedó totalmente olvidado porque no tuvo nada de cierto. Esa cuestión se diluyó totalmente. Y se la viene a reflotar ahora. Hay que ser muy ingenuo para no entender que se trata, desgraciadamente, de una torpe, baja y sucia maniobra política...

P.: Y a esto se sumó, doctor Menem, el reconocimiento por parte suya, de una cuenta en Suiza, cuyo origen data de hace 15 años...


C.M.:
Es una indemnización que yo cobré, porque lo demandé al Estado por los años de cárcel y abrí una cuenta. Lo que no significa que la cuenta sea mía. Abrí una cuenta y puse el nombre de los beneficiarios de la misma. De todos modos, esto ya está en poder de la Justicia. Que investiguen y ojalá que aquellos que me han atacado con tanta saña, con tanta insidia y con tanta bajeza, cuando salga la verdad de los hechos, reconozcan el error que han cometido.

P.: Para ser preciso, cuando usted en el '86 depositó una suma determinada, producto de una indemnización, ¿cuánto era eso?


C.M.:
No recuerdo; doscientos y algo, pero no recuerdo bien...

P.: Nunca la tocó...

C.M.: Jamás. No hay ningún movimiento de esa cuenta...

P.: ¿A nombre de quién estaba?


C.M.:
Los beneficiarios eran mi ex señora y mis dos hijos. Y no quiero hablar más del tema. Es dinero lícitamente habido. Es producto de un juicio. Está la sentencia.

P.: Pero dicen que usted no lo declaró en su momento...


C.M.:
Bueno. ¿Cómo voy a declarar lo que no es mío?...

P.: ...Fue una donación...

C.M.: No, no fue una donación. Insisto, fue una suma depositada en resguardo a nombre de mis hijos y de mi ex esposa. Eso es todo. El calificativo que lo haga el juez...

P.: Es decir que el que puede retirar de esa cuenta no es usted...


C.M.:
En principio, habría que hacer las investigaciones del caso, pero no soy yo casualmente. Mi ex mujer y mis hijos, lamentablemente «Carlitos» ya no está, sí lo pueden retirar...

P.: Ahora, si es como usted dice, esto viene muy duro...


C.M.:
Y sí, claro que viene muy duro. Pero es absurdo. Es una maniobra política que si yo hubiera querido ocultar algo, no lo digo. Y lo dije tranquilamente. Y no quiero hablar más del tema Mariano...

P.: Otro tema, cuando funcionarios como Anne Krueger o los enviados del FMI hablan contra la dolarización, ¿usted cree que EE.UU. se le pone en contra?


C.M.:
Cuando lanzamos la convertibilidad el Fondo Monetario Internacional también se opuso, y después tuvieron que invitarme a exponer sobre el caso argentino y me felicitaron. Me invitaron incluso en 1998 a una reunión donde hablamos sólo Bill Clinton y yo. En mis viajes a los Estados Unidos, han apoyado la dolarización hombres como el gobernador de la Reserva Federal de Nueva York y otros académicos. Hay que ver bien quién habla y cuándo.

P.: ¿Cree que Eduardo Duhalde salió con los tapones punta contra él?


C.M.:
Si Duhalde me puso los botines de punta, no los he sentido (ríe).

P.: ¿Cómo es la relación con los demás precandidatos?


C.M.:
Los precandidatos a presidente del justicialismo son todos adversarios a los que hay que respetar en todo sentido. Les recomiendo a todos que no hay que sacar los pies del plato.

P.: ¿Cómo lo ve a López Murphy?


C.M.:
Tendrá que ganar la interna del radicalismo... P.: Se desafilió...

C.M.: Bueno, tendrá que armar su partido.

P.: ¿Y los radicales?

C.M.: Están pasando por un mal momento, después de los dos años y unos días que gobernaron.

P.: ¿Cómo analiza usted que haya un ataque constante sobre su honestidad, sobre su persona?


C.M.:
Bueno, yo creo que en este momento el adversario -no hablo de enemigo- es Menem. Y esto ocurrió con la Alianza. Recuerdo que en un programa de TV la señora Fernández Meijide reconoció que la Alianza no había estado en condiciones de gobernador y que el objetivo había sido apartar a Menem de la carrera electoral. Lo dijo después de que cayó el gobierno de la Alianza. Hay una especie de Menem dependencia, lamentablemente. Para bien o para mal, siempre se está hablando de mi persona. Que me investiguen, que hagan lo que quieran, y van a ver que esto de la honestidad -o de la deshonestidad- es una actitud permanente. Fíjese que en 1976 también se me hicieron de imputaciones sobre casas que tenía en todas partes. Mandaron delegaciones de la Conarepa, a cuyo frente estaba un coronel de La Rioja -de apellido Torres-, a Paraguay o Uruguay para ver si era dueño... Cualquier cantidad de fábulas. Terminaron dándole un certificado de mi honestidad y obtuve la libertad después de estar detenido. Pareciera ser que ahora que procuran apartarme del proceso electoral, como hizo la Alianza. Me quieren proscribir como hicieron con Perón.

P.: ¿Quiénes?

C.M.: No quiero hacer nombres, pero el señor Zamora es uno de ellos. Está hablando de la necesidad de proscribirme, de que no hay que dejarme llevar. A la par de él, otros dirigentes que no tienen ni siquiera la posibilidad de hacer una buena elección.

P.: Dejemos a un lado los sentimientos. Abramos El Príncipe de Maquiavelo. ¿A usted le conviene o no la polarización?


C.M.:
Tengo la seguridad de triunfar, con o sin polarización. Por más que no le guste a algunos. ¿Por qué? Ya lo dije. La gente no masca vidrios. Tiene que optar entre cómo vivió antes del '89, cómo durante los 10 años de mi gobierno y cómo ahora.

P.: Para graficar la polarización. Es posible que haya ballottage...


C.M.:
Lo mismo decían en el '95. Y yo dije: «Aquí no hay ballottage posible».

P.: Usted cree que gana en primera...


C.M.:
Primera y adentro (sonríe). No hay posibilidades de ballottage. Espero que mis compañeros estén a la altura de las circunstancias. A la gente no le interesan nuestras peleas -por Dios-, quiere que le solucionemos los problemas ocasionados por la falta de liderazgo desde el 10 de diciembre del '99.

P.: Usted cree que la elección se resuelve en noviembre en la interna justicialista...


C.M.:
El que gane la interna justicialista gana la presidencia de la Nación. Los que van por adentro.

P.: ¿Qué consejo le da a Duhalde?


C.M.:
Hasta mayo, es lo que establece el cronograma electoral. Le pediría que ejerza el liderazgo que tiene que poner en marcha partir de su cargo actual, Si no le pone duro al tema de la seguridad, no va a andar bien. Acá los que parecen que no tienen derechos humanos son los policías. Los policías son atacados, injuriados, los matan. Fíjese que el último policía que se mató en los EE.UU. fue en Miami hace seis años. Miren todos los que van este año sólo en la provincia de Buenos Aires.

P.: Usted habla bien de López Murphy, pero él lo critica a usted. Dice que en su gobierno hubo una orgía de endeudamiento.


C.M.:
Los datos oficiales, hablar de una deuda de 90% del PBI en 1989; cuando me fui, el endeudamiento era de 42% del PBI, aceptado por los acuerdos de Maastricht. Eso eran 122 mil millones de dólares, y sume el crecimiento de 65% del PBI, las obras públicas que debimos hacer para que el país crezca. Creamos más de 17 universidades, número igual a las que se habían creado en toda la historia.

P.: ¿Cambió la idea de nombrarlo ministro de Economía de un gobierno suyo?


C.M.:
No, ¿por qué? Habrá que ver en su momento.

P.: Sus adversarios dicen que ha dejado de ser peronista. En el acto de De la Sota hubo alguien que dijo que era recontraalcahuete de usted, Barrionuevo...


C.M.:
Puede hacer lo quiera su conciencia. Cada persona debe pronunciarse como cree que le va a hacer bien al país... Lo veo nervioso (ríe diciéndole al periodista)...

P.: Le preocupa que se haya ido de su lado...


C.M.:
¿Y los que se vienen a mi lado? Con los problemas que hay en la Argentina estamos discutiendo los que se fueron y los que han venido. Eso no hace a la necesidad de la Argentina. Ustedes son periodistas de un nivel aceptable, lo mismo que el conductor del programa, el doctor Grondona, por eso no discutamos quién viene o no acá.

P.: (Ari Paluch): Usted es el hombre más odiado de la Argentina según las encuestas, que se ha enriquecido ilícitamente.


C.M.:
No, no, usted hace referencia a encuestas anteriores, no de ahora.

P.:A lo mejor injustamente...

C.M.:
¿Usted cree eso?

P.: ...En parte sí...

C.M.:
Es el resentimiento que han sembrado algunos, esperemos a noviembre..., vean buenas encuestas..., veo que se salió de las casillas... Hay otros que me dicen lo contrario, periodistas también.

P.: A Rodríguez Saá lo criticaron por nombrar a Grosso; a De la Rúa, por nombrar a Cavallo. Usted acaba de rodearse de Alberto Kohan, Alderete, María Julia Alsogaray, Alberto Pierri...


C.M.:
Son amigos, no son colaboradores. Soy amigo de muchos de mis colaboradores. ¿Qué quiere, que rompa la relación, que los eche? Eso no quiere decir que sean mis posibles colaboradores si soy gobierno. No es cuestión de descalificar. Ahí dice un colega suyo que lleva una vida rumbosa... A lo mejor es fruto del acaloramiento...

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