Los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez permanecían internados en el Hospital Militar de Córdoba, mientras se desarrollan las últimas declaraciones testimoniales en el marco del juicio oral que se lleva a cabo en esta provincia en su contra y de otros 30 acusados por delitos de lesa humanidad.
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Según informó el Tribunal Oral Federal Nº1 de Córdoba en el comienzo de la 42ª audiencia del juicio, el ex dictador Videla padece "un trastorno de coagulación con hematomas múltiples en miembros superiores", por lo que fue internado el viernes pasado y "ha recibido una transfusión de plasma".
El ex dictador podría ser dado de alta el miércoles o jueves, mientras que Menéndez también saldría en los próximos días del hospital Militar a donde fue internado el miércoles de la semana pasada por "una neumopatía".
Natalia Bazán, defensora oficial de Videla, dijo que el imputado "está internado desde el viernes por cuestiones relacionadas a sus problemas cardíacos. Es problema que mañana (miércoles) o pasado(jueves) ya le den el alta, porque no es algo de gravedad".
Ambos represores fueron representados por sus respectivos abogados durante el juicio, que de esa forma no sufrió interrupciones.
Este martes una decena de testigos se presentó ante el Tribunal Oral Federal Nº1 de Córdoba, compuesto por los jueces Jaime Díaz Gavier, Carlos Julio Lascano y José María Pérez Villalobo (los dos últimos pertenecientes al TOF 2 de Córdoba).
En el debate están unificadas dos causas, en una de las cuales se investigan crímenes cometidos en la Unidad Penitenciaria Nº 1 de Córdoba.
En la otra, conocida como "Gontero", se investigan los secuestros e imposición de tormentos en perjuicio de seis víctimas, que fueron detenidas y trasladados a la sede del Departamento de Informaciones Policiales (D2), luego a las instalaciones que el Tercer Cuerpo de Ejército disponía en el campo de la "La Rivera" y finalmente a la Unidad Penitenciaria N° 1.
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