24 de enero 2001 - 00:00

Militar más cerca del perdón por La Tablada

El general retirado Jorge Zamudio, quien estuvo a cargo de combatir el ataque al regimiento de La Tablada en 1989, aseguró que no abriga «sentimientos de venganza» y que fue bien recibido el decreto que conmutó las penas de los terroristas condenados.

Zamudio
propuso una «reconciliación» de la sociedad, al brindar ayer un discurso en el acto que realizó el Ejército en homenaje a los militares muertos durante el intento de copamiento del cuartel de La Tablada.

Zamudio
expresó que «la sociedad entera los repudió».

«La Justicia argentina los condenó, aplicando la legislación aún vigente
. No obstante, toda medida adoptada dentro del orden constitucional, que procure resolver conflictos derivados de los compromisos internacionales, que resguarde los intereses superiores de la Nación y contribuya a la paz social, es bien recibida por los soldados argentinos con esperanza», dijo para referirse al decreto que firmó Fernando de la Rúa en diciembre pasado, para conmutar las penas a los detenidos por el episodio, que con esa medida a partir del año próximo comenzarán a salir en libertad.

«He vivido hace doce años momentos muy dolorosos de los que extraje las mejores lecciones. Cerré mis heridas, guardé mis lágrimas sin olvidar a mis soldados. Miro hacia adelante y veo un horizonte diáfano, al que ellos también adoptaron»
, expresó Zamudio y luego se refirió a «un importante grupo de terroristas encuadrados en el Movimiento Todos por la Patria que, equipados y entrenados para matar, pretendieron constituirse en salvadores de una democracia ya restaurada».

Orgulloso

El general aseguró que «quienes combatíamos, estábamos convencidos y decididos a poner definitivamente fin a tanta violencia. Sabíamos que no defendíamos sólo las paredes de un cuartel. Defendíamos los pilares de la República» y dijo estar «orgulloso» de haber combatido «a la par» de sus hombres, «dolido» por las «pérdidas humanas» y «satisfecho» de haber «contribuido al devenir republicano».

«Las sociedades maduras se han reconciliado con su pasado, han cerrado sus heridas, han construido un futuro mejor para todos sus hijos, edificándolo sobre pilares sólidos. Prudencia, justicia, templanza, esfuerzo, tolerancia»,
agregó.

La ceremonia, de la que participó el ministro de Defensa Ricardo López Murphy, se realizó en la actual sede del regimiento que fue atacado, en la ciudad bonaerense de Pigüé. También participaron familiares de los militares caídos durante el ataque, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Juan Carlos Mugnolo y el jefe del Ejército, Ricardo Brinzoni.

Dejá tu comentario

Te puede interesar