Duhalde se había planteado modificar una absurda decisión de su antecesor Adolfo Rodríguez Saá. Aquella que sólo permitía que los ministros, por ejemplo, ganaran nada más que 3.000 pesos. Pero finalmente no firmó el decreto, y ya ha cobrado sus primeros jornales la mayor parte de los funcionarios. Resultado, en la mano, los grandes jerarcas de la administración sólo percibieron de bolsillo unos 2.200 pesos. Con ese ingreso, es obvio, en pocos meses, ninguno de los que se encuentran en funciones puede justificar el precio de las camisas que usa. No pasará, entonces, mucho tiempo antes que Duhalde vuelva a la idea original de alterar el límite de los 3.000 pesos como salario de los ministros.
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