Molotov en piquete incendió a Castells

Política

El piqueterismo criollo volvió a tomar protagonismo en la política nacional. A las masivas protestas y cortes de calles de los grupos opositores se sumó ayer un episodio violento que culminó con Raúl Castells prendido fuego, revolcándose en un charco e internado en terapia intensiva con 20% de su cuerpo quemado. Son imágenes brutales, que ya forman parte del paisaje cotidiano de los argentinos. La práctica del piquete forzado se apoderó de las rutas de Gualeguaychú y Colón en el conflicto por las papeleras, modalidad que perjudica los intereses argentinos en el diferendo con Uruguay ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Y ahora las organizaciones de desocupados planean un megapiquete en Plaza de Mayo para recibir 2007. Mala forma de empezar -y terminar-el año.

«Apenas le tiraron con el lanzallamas, Raúl (Castells) se empezó a revolcar en un charco de agua sucia para apagar el fuego. Pero vino la Policía y le tiró con balas de goma, tiene cuatro o cinco impactos», fue la dramática descripción que hizo Ovidio Pepe, mano derecha del cacique piquetero, desde el Instituto del Quemado.

La Policía Bonaerense desmintió esta versión y aseguró que Castells fue prendido fuego por una bomba molotov que arrojaron sus propios simpatizantes. La «primera dama» piquetera, Nina Peloso, radicó una denuncia por intento de homicidio en un tribunal de Lomas de Zamora.

Ayer Castells cumplió 53 años. El piquetero fue hospitalizado en terapia intensiva con quemaduras en 20 por ciento del cuerpo, tras resistir el desalojo de un comedor comunitario de su propiedad en la feria de La Salada, al sur del Gran Buenos Aires. Desde el Instituto del Quemado informaron que el líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD) sufrió lesiones en la zona del cuello, el tronco, el brazo izquierdo, y que pese a estar fuera de peligro deberá permanecer internado entre 15 y 20 días.

  • Controversia

    El propio Castells, en breves declaraciones formuladas antes de ser derivado al centro de salud, señaló que la Policía le tiró con «un lanzallamas» a «menos de un metro de distancia», en medio de una disputa con los efectivos. «Una vez caído, los compañeros nos tiramos encima de él porque si no lo mataban», resaltó Ovidio a este diario. Pese a ello, la Policía Bonaerense indicó que Castells resultó herido por una botella encendida que arrojaron los propios militantes del movimiento del líder piquetero.

    «La Policía no usa lanzallamas. Los manifestantes tiraron botellas con nafta a la Policía y una de ellas cayó sobre la espalda de Castells», señalaron voceros policiales. Su cuerpo también presentaba «escoriaciones», según apuntaron las fuentes médicas, que podrían ser producto de los impactos de balas de goma.

    El dirigente social inicialmente fue trasladado al hospital Oscar Allende, ubicado en la localidad bonaerense de Ingeniero Budge, pero luego fue derivado al Instituto del Quemado.

    El director de este centro asistencial, Juan Carlos Ortega, señaló que «Castells está en terapia intensiva por seguridad».

    «Se encuentra en una etapa de rehidratación y no tiene problemas de comunicación. Su evolución se dará entre los próximos 15 a 30 días», señaló Ortega.

    Previamente, el médico de guardia del hospital Allende, Carlos Flores, indicó que «sufrió heridas graves en la mitad superior del cuerpo». «Me tiraron con un lanzallamas.

    Me tiró la Policía a menos de un metro de distancia, porque estábamos defendiendo que no cerraran un comedor comunitario», dijo el líder piquetero en declaraciones a un canal de TV por cable, mientras se encontraba en una camilla, con vendas en la cabeza.

    «¿A ustedes les parece que por un comedor me hagan esto? No tienen vergüenza. Este gobierno no tiene vergüenza. Tirar con un lanzallamas a menos de un metro de distancia, cuando yo solamente estaba parado pidiendo que no cerraran el comedor», disparó el piquetero.

  • Anestesiado

    Según se informó, Castells fue el único de los piqueteros que estaban en ese lugar que resultó herido. Al ingresar a la guardia, fue anestesiado para poder realizarle una limpieza en la piel, puesto que recibió quemaduras «muy importantes» en toda la parte superior del cuerpo, de acuerdo con lo indicado por fuentes médicas.

    El local que defendió Castells tenía una orden de desalojo del juez en lo civil y comercial Daniel Romanello, aunque unos 50 manifestantes resistieron el operativo de la Policía.
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