Moyano, molesto por rechazo a su negociación con el campo
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Meditabundo,
el negociador
que no fue,
Hugo
Moyano,
escucha
cuando
Néstor
Kirchner
castigaba
ayer al
campo y a
los medios
en su rueda
de prensa.
Mastica la
bronca de
ser desautorizado
en
una negociación
que
creyó
exitosa.
Ese desplante, que se produjosobre fines de la semana pasada, fue uno de los argumentos que blandió anteanoche Moyano para exponer sus diferencias sobre la convocatoria a la plaza del sí cristinista programada para esta tarde, a las 15, frente a la Casa Rosada.
La noche del lunes, cuando las cacerolazos comenzaron a apagarse, Moyano recibió una indicación precisa que tuvo forma de pedido pero que, a buen entendedor, supuso una orden: que anuncie la adhesión de la CGT al acto y convoque a un paro para ese día.
Así lo hizo. De algún modo, el camionero reveló el nivel de dependencia que en los últimos tiempos tiene con Kirchner: en manos del patagónico descansa, en buena medida, la posibilidad de ser reelecto, el 8 de julio, como secretario general de la CGT de la calle Azopardo.
Al final, tras domar el malestar de algunos de sus escoltas, Moyano dejó la orden de exponer públicamente el respaldo al gobierno, la participación de la CGT en el acto de esta tarde y la disposición de un cese de actividades, figura similar al paro que no supone -en teoría-ser opositor.
Pero, en parte para enviar un mensaje distintivo, en parte para calmar a sus colegas sensibles -que advierten sobre el impacto del paro en sus sectores-, aceptó que se agregue un párrafo en el que se haga un llamamiento particular al gobierno para que convoque al diálogo al campo.
«Por el diálogo nacional y en defensa del gobierno popular», reza el texto cegetista que, además, considera « incomprensible que en la Argentina exista a una confrontación provocada por la abundancia de los recursos naturales, cuando la necesidad es producir una justa distribución de la riqueza extraordinaria».
En el documento, el moyanismo se permitió, además, un aporte que hasta podría leerse con ironía si se observa que está firmado, y pergeñado, por Moyano, jefe del gremio de Camioneros, sindicato que ha hecho de cortes y bloqueos una práctica habitual.
«Consideramos que se debe terminar inmediatamente con la protesta salvaje de los cortes de ruta -dice la CGT-, sean parciales o totales, porque ocasionan serios perjuicios a la actividad económica, ponen en riesgo el abastecimiento, afectan la estabilidad en las fuentes de trabajo y violan la Constitución nacional».




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