6 de febrero 2002 - 00:00

¿Nadie fue delarruista?

Con sugestivas ausencias, el plenario del Comité Capital de la Unión Cívica Radical resolvió en reñida votación solicitar la expulsión de Fernando de la Rúa de las filas del partido por un genérico «mal desempeño», que para muchos sonó a revancha. La misma excusa esgrimida en el Congreso para acusar a la Corte Suprema de Justicia.

La decisión -adoptada por el Comité de la Capital Federal- será elevada ahora al Tribunal de Disciplina de la UCR, que tendrá la última palabra sobre la permanencia o no del ex presidente en el partido. Por lo pronto, Cristian Caram, un terragnista que fue el principal impulsor de la expulsión, fue citado a ratificar su propuesta el 6 de marzo. Después tendrá que concurrir, si quiere, el ex presidente, a presentar sus descargos.

El pedido de expulsión de De la Rúa no tuvo un apoyo abrumador. Del casi centenar de delegados, una exigua mayoría de 42 a 32 dijo que sí a la propuesta que selló la disputa. Impulsada la expulsión, entre otros, por el vicepresidente de la Legislatura porteña, Caram, también lo había hecho Leopoldo Moreau, pero como dirigente bonaerense, no porteño, no está habilitado para tomar parte.

• Ausentes

Hubo significativas ausencias. Por ejemplo, de notorios delarruistas que, aunque no eran delegados, en el pasado no se hubieran perdido una reunión del calibre de la convocada ayer. Por ejemplo, Rafael Pascual, Enrique Mathov, Jorge Enríquez y José María García Arecha. Sin embargo, quien no tuvo empacho en decir presente y votar en contra de la expulsión de De la Rúa fue Enrique Benedetti.

En cambio, Caram cosechó el apoyo del sector de Rodolfo Terragno, de Jesús Rodríguez y de Gabriela González Gass, que pudorosos, tampoco concurrieron a mostrarse. También apoyaron al actual vicepresidente de la Legislatura, en su pedido de expulsión, la gente de Daniel Bravo, otrora aliados de De la Rúa con su jefe al frente, Enrique Nosiglia. No fueron los únicos en plegarse a la «vendetta»: acompañaron levantando la mano y bajando el pulgar el alfonsinista Guillermo Tello Rozas, y los ex concejales Carlos Louzán y Santiago Lestingi.

Según confió uno de sus colaboradores de máxima confianza,
De la Rúa recibió con «calma» la noticia del pedido de expulsión partidaria que pidió oficialmente el radicalismo porteño.

El oficioso vocero dijo que
De la Rúa está pasando «por un período de reflexión, evaluando qué estuvo bien de su gobierno y qué estuvo mal». Y agregó: «Recién cuando arribe a conclusiones, en cuanto concluya la evaluación que está haciendo, volverá a tomar contacto con la opinión pública», apuntó esta fuente.

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