13 de septiembre 2001 - 00:00

Necesitaron poco entrenamiento los pilotos suicidas

Tres pilotos argentinos barajaron diversas hipótesis sobre el «modus operandi» de los secuestradores de los cuatro vuelos de ayer en Estados Unidos, y una de las conclusiones fue que con un entrenamiento en simuladores de vuelo se puede guiar un Boeing y cometer este tipo de atentados.

Los expertos dieron precisiones respecto de cuestiones técnicas y de seguridad en este tipo de situaciones, y dos de ellos aseguraron que no se requiere una larga experiencia para guiar una aeronave hacia objetivos como las Torres Gemelas de Manhattan o el Pentágono, y para ello pueden bastar unos meses de entrenamiento en simulador.

El presidente de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Rogelio Cirigliano, comentó que «evidentemente, tienen que saber pilotear un avión, pero perfectamente los terroristas suicidas pudieron haber sido entrenados en simulador y no hay que descartar que hayan recibido instrucciones de apoyo desde tierra».

Ricardo Marconi
, un ex piloto comercial con 11.500 horas de vuelo, que se desempeñó en Aerolíneas Argentinas durante 20 años como comandante de diversos modelos de Boeing, sostuvo que «este tipo de maniobras se pueden efectuar con pilotos de menos de mil horas y con una preparación de no más de 90 días».

El experto también reconoció que «el entrenamiento en simulador puede ser suficiente» e inclusive afirmó que «si uno practica en un juego de computadora, como el Flight Simulator, en un par de días va a tener algunas nociones como para pilotearlo».

Las autoridades aeronáuticas estadounidenses determinaron que en los cuatro aviones Boeing utilizados para los atentados, los terroristas desconectaron el denominado «transponder».

El jefe de prensa de la Fuerza Aérea Argentina, comodoro Jorge Reta, explicó que «se trata de un aparato que desde el avión emite una señal que es captada por radar y que le sirve al controlador para identificar la aeronave y el número de vuelo y conocer a qué velocidad y altitud se traslada».

«El transponder puede desconectarse manualmente y en ese caso el controlador de vuelo sólo verá un puntito desplazándose por su pantalla de radar, pero como un objeto volador no identificado», agregó Reta.

Al respecto, Marconi manifestó que «el propósito de los terroristas fue claro: apagar el transponder para que los controladores no sepan a qué altura volaban y de esa manera evitar que advirtieran su intención de estrellarse».

Reta añadió que «mediante el transponder los pilotos pueden digitar un código de cuatro números que activa una alarma destellante en la pantalla del controlador, para indicarle que el avión ha sido secuestrado y se está ante una emergencia».

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