10 de abril 2007 - 00:00

Neuquén e inundados justifican la sesión

Daniel Filmus
Daniel Filmus
El Congreso cambiará su agenda esta semana al ritmo de dos crisis: la muerte del maestro Carlos Fuentealba en Neuquén y las inundaciones en Santa Fe. Son dos temas imposibles de conectar desde la lógica, pero que generan pasiones y oportunidades políticas que no dejarán pasar. El recinto, cual shopping político, exhibirá en su vidriera las ofertas de la temporada (de campaña).

La conjunción es, además, peligrosa para el oficialismo ya que al planteo de los dos temas se suma que no existen leyes pendientes de peso para debatir, lo que deja el escenario de las posibles sesiones de mañana libre para la discusión de la tragedia de Neuquén. Cualquier otra cuestión será dejada de lado o demorada. Hoy habrá una ronda previa a esos debates: Hugo Yasky, jefe de CTERA y de la CTA, será recibido por todos los presidentes de bloque. El encuentro fue organizado por Claudio Lozano y Edgardo Depetri, y de allí saldrá el tono que tendrá la sesión de mañana.

Los planteos más duros se escucharán, sin duda, en la sesión de Diputados, aunque todavía no tiene forma legal el debate. Es decir, si se planteará un proyecto de declaración o habrá pedidos de informes sobre Neuquén. En esa Cámara, además, la realidad política se enfrenta hoy con la del Senado, allí el número con que cuenta la oposición y un mayor grado de libertad en el oficialismo permiten ya debates más calientes.

Esta vez los cuestionamientos no saldrán sólo del radicalismo o el ARI, que harán sus propios planteos en el recinto contra Sobisch y el gobierno de Néstor Kirchner por las responsabilidades tanto en la muerte de Fuentealba como en la política salarial docente de campaña.

El kirchnerismo intentará en el recinto seguir las definiciones de anoche del propio Kirchner: criticar, pero sin seguir tensando la cuerda.

  • Riesgo de ruptura

    Las sorpresas pueden aparecer desde dentro del propio interbloque de Propuesta Federal, que todavía reúne a los neuquinos de Sobisch y al macrismo junto con otros partidos provinciales. «Se trata de un crimen. Se ha cometido un asesinato. No hay justificación que valga. Debe actuar la Justicia y no puede quedar en la impunidad», dijo ayer Jorge Vanossi. Si lo repite en el recinto puede precipitar la anunciada ruptura de los diputados del MPN con ese grupo.

    En el Senado sigue primando no sólo la obediencia debida al extremo hacia el gobierno,sino también la opinión de los gobernadores.En la intimidad, muchos senadores reconocían ayer: «Lo que le pasó a Sobisch en Neuquén puede pasarle a cualquier gobernador. No es un tema para capitalizar en el recinto».

    Se espera, de todas formas, que exista algún pedido de silencio en recuerdo del maestro neuquino, y el debate de proyectos como el que plantea el radical Gerardo Morales para modificar la Ley de Financiamiento Educativo.

    Los radicales, que saben de los problemas que puede causar una fuerza policial desatada en medio de un conflicto callejero, están decididos a ser prudentes en el recinto del Senado -algo que hará también casi todo el resto de las bancadas-, tanto en sus críticas a Sobisch como al gobierno nacional.

    Pero encontraron un cuña para intentar modificar el esquema de sueldos docentes manejado por Daniel Filmus y, con ello, la crítica a la decisión que tomó el gobierno en ese campo, Morales pretende introducir modificaciones a esa ley sancionada a fines de 2005 que establece un incremento progresivo del porcentaje del PBI destinado a educación hasta llegar a 6% en 2010.

    El proyecto, que será presentado hoy y se propondrá para el recinto en la reunión de la Comisión de Labor Parlamentaria, establece la «conversión del esfuerzo entre la Nación y las provincias». Hoy el aporte para educación se divide en 40% por parte de la Nación y 60%, de las provincias a detraer de los fondos coparticipables.

    «Con el 60% que debe aportarla Nación también se pueden pagar los sueldos de los docentes. También se agrega un artículo que establece que los incrementos dispuestos por el gobierno nacional serán financiados por rentas generales de la Nación», explicó ayer Morales.

    El cambio también alcanza a la Ley de Responsabilidad Fiscal para que las provincias puedan incrementar el gasto corriente cuando esos fondos estén destinados a aumentos docentes. Como regalo de bienvenida, el proyecto le será presentado también a Filmus en la visita que hará hoy a la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología del Senado para una curiosa práctica: iniciar el período de sesiones ordinarias de esa comisión.

    Esa invitación fue cursada a Filmus antes de los hechos de Neuquén, pero hasta anoche el ministro no había notificado un cambio de agenda. Por pretender tener en campaña una tribuna similar, aunque en miniatura, a la que utiliza el Presidente ante la Asamblea Legislativa, deberá soportar el ministro de Educación toda la furia opositora por la situación de los docentes en todo el país.
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