El gobierno le restó importancia ayer a la posibilidad de que la Argentina pueda tomar la decisión de derribar aviones que vulneren el espacio aéreo de Mar del Plata durante la Cumbre de las Américas que se realizará en los primeros días de noviembre en la ciudad balnearia. Pero no lo descartó totalmente, enfrentando la opinión de dos ministros, el de Interior y el de Relaciones Exteriores. «Es una eventualidad remota», definió el ministro del Interior, Aníbal Fernández -que así no la negó de plano-, y agregó que la posibilidad de que aparezcan aviones violando el espacio aéreo argentino es «tan remota que no tiene por qué ser analizada».
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En cambio, el canciller Rafael Bielsa había admitido durante el fin de semana pasado que «se está discutiendo» la posibilidad de derribar aviones que no obedezcan órdenes durante la realización de la Cumbre. Sin embargo, fue el propio Bielsa quien aclaró ayer que si la Argentina decidiera derribar aviones « sospechosos» que ingresen al espacio aéreo de Mar del Plata durante la Cumbre, por considerarlos una amenaza a la seguridad, se daría «una situación de hecho» no avalada por ninguna ley. «Sería una situación de hecho, no hay ninguna cobertura legal de ninguna naturaleza», confesó Bielsa.
El funcionario fue más terminante que su colega de gabinete cuando explicó: «La Argentina no va a derribar ningún avión porque carece de legislación específica, y es más, tampoco hay convenios internacionales al respecto». Agregó que «todo lo que pueda suceder en esa materia sería una cuestión de hecho que sometería a la Argentina a tribunales internacionales», advirtió el canciller en declaraciones radiales.
Por su parte, el ministro del Interior dijo en una conferencia de prensa en la Casa Rosada: «A mí no me gusta hablar de ese tema». El Aníbal bonaerense afirmó que « nosotros tenemos la responsabilidad de preparar una estructura que garantice la seguridad de la Cumbre de las Américas en Mar del Plata», agregó escueto Fernández. En la misma línea, aseguró que «esa estructuraestá en cabeza de las cuatro fuerzas federales, Policía Federal, Prefectura, Gendarmería y Policía de Seguridad Aeroportuaria, más la Policía de la provincia de Buenos Aires». La coordinación de las fuerzas -que se estima superarán los 6.000 efectivos y ya controlan la ciudad balneariaestá a cargo de un profesional de la Federal, el comisario general Oscar Pardal, que ya se encuentra basado en Mar del Plata.
La Cumbre -que reunirá a 34 jefes de Estado de América entre el 4 y 5 de noviembre próximos; si vienen todos y no ocurre lo que Néstor Kirchner en ocasiones ha hecho, estar ausente- contará con un operativo de seguridad extremo, en forma particular por la visita del jefe de Estado de los Estados Unidos, George W. Bush.
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